Macron confrontado con la desconfianza de los agricultores en el Salón de la Agricultura

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París, 21 feb (EFE).- El presidente francés, Emmanuel Macron, se vio confrontado este sábado a la desconfianza de los sindicatos agrícolas en la inauguración del Salón de la Agricultura de París, donde intentó enviar algunos mensajes positivos, en particular sobre la evolución de la epidemia de dermatosis bovina.

Macron se felicitó de que Francia "está ganando de forma duradera la lucha contra la dermatosis", momentos antes de la inauguración oficial, en referencia al hecho de que no se ha registrado ningún nuevo caso desde el 2 de enero, lo que ha permitido levantar las restricciones al movimiento de animales en casi todas las zonas donde se habían establecido.

El presidente abordó el acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur, al que Francia se ha opuesto de forma constante, una posición que justificó porque se trata, según dijo, de imponer "las mismas reglas del juego a los que quieren importar" sus productos en Europa.

"Es lo que justifica la constancia de nuestras posiciones en el debate europeo", añadió el jefe del Estado, que también señaló que "tenemos que proteger nuestra capacidad agrícola.

Casi todo el sector agrícola se opone al acuerdo porque considera que le deja en inferioridad de condiciones frente a la llegada de productos sudamericanos que no están sometidos a las mismas reglas medioambientales o sanitarias.

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El presidente mostró al comienzo de la mañana su disposición a reunirse con "cada uno de los sindicatos" agrícolas "que lo quieran" y de hecho comenzó la visita al Salón de la Agricultura con un encuentro con Arnaud Rousseau, el presidente del mayor de todos ellos, la Federación Nacional de Sindicatos de Explotadores Agrícolas (FNSEA).

Rousseau explicó después a la prensa que había tratado diferentes temas con el presidente, y que había insistido en que su prioridad debe ser hacer valer todo su peso en la negociación del próximo presupuesto de la Política Agraria Común (PAC).

Aunque la Coordinación Rural (CR), el segundo sindicato en importancia, situado ideológicamente cerca de la extrema derecha, boicoteó la ceremonia de inauguración, pero luego su presidente, Bertrand Venteau, aceptó una reunión con Macron.

En ese encuentro, que se prolongó durante 45 minutos, el jefe del Estado se comprometió a convocar en el Palacio del Elíseo a los representantes de las cámaras de agricultura, de los sindicatos y de las secciones interprofesionales.

Quien no aceptó una reunión con Macron fue la Confederación Campesina, el tercer sindicato agrícola, orientado a la izquierda, que por boca de su portavoz, Thomas Guibert, justificó esa negativa: "No hemos venido para salvar la imagen del presidente".

Para Guibert, "Macron debe actuar urgentemente sobre la cuestión de los ingresos" de los agricultores.

El sector agrícola francés ha protagonizado protestas en los últimos. En el centro de sus reivindicaciones han estado los problemas de ingresos, de consideración y de futuro; la oposición al acuerdo de Mercosur; y en los últimos meses las medidas para contener la expansión de la dermatosis bovina.

Esta enfermedad es la que ha conducido a que este año por primera vez en las 62 ediciones que se han celebrado hasta ahora se ha decidido que no habrá ningún bovino por medida preventiva. No obstante, hay unos 3.000 animales de otras especies.