"Quiero recordar que el préstamo especial no es exclusivamente para entregar armas a Ucrania, es también, por ejemplo, para pagar el equipamiento de los médicos que día a día, noche a noche, salvan la vida de tantos civiles, para permitir que haya un mínimo de normalidad en sus vidas, de eso es de lo que ese veto está privando a Ucrania en estos momentos", señaló a los medios españoles durante su visita a Kiev, entre ellos EFE.
Albares señaló que el vigésimo paquete de sanciones que los ministros de Exteriores de la UE no lograron adoptar la víspera con la unanimidad necesaria por el veto de Hungría y Eslovaquia, que condicionan su apoyo a recuperar el suministro de petróleo ruso a través de territorio ucraniano por el oleoducto Druzhba, dañado por ataques rusos, "es algo también absolutamente necesario".
"Porque todos aquellos que queremos la paz, todos aquellos que nunca hemos querido la guerra, lo que tenemos que hacer es intentar asfixiar económicamente el esfuerzo de guerra que está haciendo Rusia para que reflexione, para que se siente de una vez por todas en la mesa de negociación de la paz donde le estamos esperando todos, incluido Ucrania y el presidente (Volodímir) Zelenski", afirmó.
La Comisión Europea (CE) propuso el pasado 6 de febrero vetar completamente los servicios marítimos a los petroleros rusos, sancionar a más empresas del sector energético y a más bancos rusos, así como disposiciones para evitar que productos sensibles lleguen a Rusia, un nuevo paquete de medidas pensado para estar listo al cumplirse cuatro años de invasión, es decir este martes.
Albares indicó que la víspera en el Consejo de ministros de Exteriores de la UE él y varios colegas europeos plantearon la cuestión de buscar una solución a los vetos si falta la unanimidad necesaria para adoptar una decisión que sí respalda el resto de Estados miembros.
"Es cierto y ayer varios colegas europeos lo comentábamos, tenemos que hacer una reflexión (...). Porque yo comprendo el uso de la unanimidad y de un posible veto cuando hay algún interés nacional vital en juego, pero lo que no se puede utilizar es para secuestrar la voluntad mayoritaria de la UE", recalcó el ministro.
En su opinión, "Europa por muchos motivos tiene que dar un salto en su independencia y en su soberanía" y eso pasa por muchos factores, siendo uno de ellos que "en política exterior pasemos a la mayoría cualificada, para que no sea el más lento el que marca el ritmo y sobre todo en este caso no el más lento, sino el inmovilista, el que nos obliga a no avanzar como queremos la mayoría de los europeos y como necesitan los civiles ucranianos indefensos".
Hungría no solo se opone al vigésimo paquete de sanciones contra Moscú, sino que además amenaza con bloquear el préstamo a Kiev por valor de 90.000 millones de euros a cargo del presupuesto comunitario consensuado por el Consejo Europeo.
Del total, 60.000 millones de euros se dedicarán a apoyo miliar y 30.000 millones, a respaldo macroeconómico en 2026 y 2027.
Tras recibir el visto bueno de la Eurocámara el pasado 11 de febrero, el Consejo de la UE también debe adoptar formalmente el paquete con idea de que la CE pueda efectuar el primer pago a Kiev a principios del segundo trimestre del año.
El préstamo exige en concreto la aprobación de tres pilares, dos de los cuales necesitan mayoría cualificada por parte de los Estados miembros, pero el último de ellos -imprescindible para que la UE pueda empezar a emitir deuda para financiar el crédito- tiene que ser adoptado por unanimidad y es ahí donde Hungría puede ejercer el veto.
