Actualmente, las relaciones alemanas con Chinas son difíciles tanto en lo político como en lo económico.
Por una parte, la exportación a Europa de productos industriales chinos a bajo precio pone en jaque a los fabricantes alemanes lo mismo que las restricciones por parte de Pekín de materias primas estratégicas como las tierras raras.
En lo político, Merz ha dicho que el presidente chino, Xi Jinping, es una de las tres personas en el mundo que podrían poner fin a la guerra de Ucrania.
Sin embargo, sus asesores advierten de que cualquier intento de asumir una actitud moralizante ante China -tanto en el tema de Ucrania como en asuntos relacionados con los Derechos Humanos o la libertad de prensa- sería contraproducuentes.
Merz, desde su llegada a la Cancillería Federal, ha moderado sus declaraciones sobre China, país al que llegó a calificar en enero de 2025 -en un discurso pronunciado en la Fundación Körber- como "parte de un eje revanchista antiliberal", junto con Rusia y había recomendado a las empresas alemanas reducir sus riesgos en ese mercado.
Ahora el tono es otro y dentro del Gobierno alemán se habla de la necesidad de buscar la manera de fomentar los intereses comunes de los dos países y de buscar que las dos partes se vean favorecidas por el comercio bilateral.
Merz viajará acompañado por una delegación de cerca de 30 empresarios entre los que se destacan el presidente de Volkswagen, Oliver Blume, y el presidente de Siemens, Roland Busch.
Para las empresas alemanas China es importante no sólo un mercado de 1.400 millones de personas sino también por el hecho de que actualmente muchas de las innovaciones industriales en campos como la electromovilidad o la eficiencia energética tiene lugar en ese país.
Merz se reunirá el miércoles con el presidente Xi Jinping para tratar temas relacionados con las relaciones bilaterales así como económicos y de política de seguridad.
Se trata de la primera visita a China como canciller de Merz, que será recibido el miércoles con honores militares por el primer ministro chino, Li Qiang.
El miércoles, el mismo día de su llegada, Merz -que irá acompañado por una delegación de empresarios- participará en una reunión de una comisión económica germano-china.
El jueves 26, Merz visitará la Ciudad Prohibida y posteriormente la sede de Mercedes-Benz en Pekín.
Después viajará a Hangzhou, donde tendrá una reunión con el secretario del partido de la provincia de Zheijang, Wang Hao, y visitará la empresa robótica Unitree, así como instalaciones de Siemens Energy en el gigante chino.
China fue en 2025 el principal socio comercial de Alemania, desplazando a EE. UU., que había ocupado el primer lugar en 2024.
Ya entre 2016 y 2023 ese puesto lo ocupó igualmente el gigante asiático, según datos de la Oficina Federal de Estadística (Destatis).
Los negocios de importaciones y exportaciones entre los dos países alcanzaron en 2025 los 251.800 millones de euros, lo que representa un aumento del 2,1 % con respecto al año anterior.
El comercio con EE. UU., en cambio, lastrado por la política arancelaria del presidente Donald Trump, tuvo una caída del 5 %, pese a lo cual es el segundo socio de Alemania, con un volumen de negocio de 240.500 millones de euros.
EE. UU. sigue siendo el principal mercado exportador de Alemania, pese a una caída del 9,4 % en 2025.
Como mercado exportador, China ocupa sólo el sexto lugar para los productos alemanes pero es el país que más productos vende a Alemania, con un volumen que alcanzó en 2025 los 170.600 millones de euros, lo que implica una subida del 8,8 % con respecto al año anterior.
