El pacto entre los dos bloques fue firmado el 17 de enero pasado en Asunción, luego de 25 años de negociaciones, y Brasil espera que beneficie a su poderoso sector agrícola y ganadero.
Uruguay se convirtió hoy en el primer país en aprobarlo. Y su entrada en vigor de forma provisional ya dependerá de la Unión Europea.
“Llegó la hora de que Brasil confirme su vocación exportadora”, afirmó el presidente de la Cámara Baja, Hugo Motta, para quien la primera economía suramericana será el “gran protagonista” de la materialización del acuerdo.
Prioridad
El parlamento brasileño había dado “prioridad” a la votación ante el nerviosismo generado por el anuncio el fin de semana del presidente Donald Trump de que aumentará los aranceles globales de Estados Unidos del 10% al 15% con efecto inmediato.
El texto fue aprobado por amplia mayoría. Tan solo algunos diputados de izquierda se opusieron.
El acuerdo comercial crea la mayor zona de libre comercio del mundo, entre los 27 Estados de la UE y Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, un universo de 700 millones de personas. Antes debe ser refrendado por los parlamentos de cada país, así como por el Parlamento Europeo.
Aún no hay una fecha prevista para la votación del acuerdo en el Senado brasileño.
Posiciones de los países
En Argentina, el texto podría llegar a la Cámara Alta esta semana tras ser aprobada por la baja hace dos semanas.
Brasil, mayor exportador mundial de carne bovina, café y soja entre otros productos agrícolas, se empeñó en persuadir a los países de la Unión Europea de firmar el acuerdo.
La oposición al tratado comercial es intensa entre los agricultores y ganaderos europeos, especialmente franceses, que afirman verse amenazados por la llegada de productos más baratos debido a las regulaciones más laxas para la producción en los países del Mercosur.
El Parlamento Europeo ha congelado la ratificación del acuerdo con el Mercosur durante al menos año y medio para verificar su legalidad.
Pero la Comisión Europea, el brazo ejecutivo de la UE, tiene la posibilidad de aplicar el acuerdo de manera provisional, una decisión que por el momento no ha tomado.
