"Sí, el puerto de Amberes contará con un sistema de defensa aérea. Es de tipo Nasams y ya ha sido encargado (...). También hemos encargado un sistema antidrones", dijo el primer ministro belga, Bart De Wever, durante un encuentro con la comunidad económica ligada a la infraestructura portuaria.
El pasado noviembre, el consejero delegado del puerto, Jacques Vandermeiren, reveló que se habían detectado "decenas de drones no identificados" en el área, dentro de una oleada de incidentes con ese tipo de aparatos que el pasado otoño se registraron en centrales nucleares, instalaciones militares, plantas industriales y aeropuertos de Bélgica.
Sin acusación formal, las hipótesis apuntan a que pudo tratarse de ataques híbridos de Rusia, coincidiendo con una importante decisión de Bélgica sobre el destino de los fondos rusos congelados en su territorio en el marco de las sanciones a Moscú por la invasión de Ucrania.
Bélgica trabaja también en un plan de contramedidas para proteger sus aeropuertos contra amenazas similares.
El sistema Nasams que mencionó el primer ministro es tecnología noruego-estadounidense y con una sola batería de sus misiles -con radar, lanzadores y centro de control de tiro- puede protegerse casi dos tercios del puerto de Amberes, que tiene una superficie total de unas hectáreas, según los expertos.
Más adelante se instalarán baterías antiaéreas adicionales, señaló el diario flamenco Het Laatste Nieuws, que agrega que la seguridad no es total, pues esos dispositivos protegen el puerto frente a misiles de crucero y aeronaves, pero no frente a misiles balísticos, que vuelan más rápido a mayor altitud y descienden con mayor ángulo.
Esa capa de seguridad precisaría de un sistema estadounidense Patriot, pero el plazo de entrega ronda los siete años. Además, Nasams tampoco es ideal contra drones que vuelan a baja altura.
