En un comunicado conjunto, la secretaría general de la CAN, el Parlamento Andino, el Consejo Consultivo Empresarial Andino y la Universidad Andina Simón Bolívar (UASB) advirtieron que estas medidas recíprocas entre Colombia y Ecuador "afectan seriamente al proceso de integración".
Asimismo, señalaron que generan impactos negativos en la vida de los ciudadanos y en el tejido socioeconómico de ambos países.
Estas entidades instaron a los presidentes de Colombia, el izquierdista Gustavo Petro; y de Ecuador, el derechista Daniel Noboa, "para encontrar un entendimiento negociado y mutuamente satisfactorio, en el marco de la Comunidad Andina, los compromisos internacionales asumidos por ambos países y los esfuerzos conjuntos para luchar contra la delincuencia organizada transnacional".
Esta particular guerra comercial entre Colombia y Ecuador comenzó el pasado 21 de enero, cuando Noboa anunció la imposición desde el 1 de febrero de una "tasa de seguridad" del 30 % a los productos colombianos, alegando una falta de acciones del Gobierno vecino en la lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico en la frontera.
Colombia anunció una medida similar para 73 productos que entró en vigor esta semana, lo que este mismo jueves fue respondido por Ecuador con un incremento del arancel al 50 % a partir del 1 de marzo.
A su vez, el Gobierno de Petro cortó el suministro de electricidad a Ecuador, clave para mitigar las graves crisis energéticas que ha sufrido Ecuador en los últimos años, con periodos de racionamiento de electricidad que supusieron apagones programados de hasta catorce horas al día.
En respuesta, el Ejecutivo de Noboa elevó de 3 a 30 dólares por barril la tarifa de transporte de petróleo de la empresa estatal colombiana Ecopetrol a través de los oleoductos ecuatorianos operados por la estatal Petroecuador, lo que hace inviable la operación en la que diariamente se movilizaban un promedio de 10.000 barriles de crudo.
Colombia y Ecuador han sido tradicionalmente dos sólidos socios comerciales con un intercambio que en los últimos años ronda los 2.800 millones de dólares, con una balanza negativa para Ecuador de alrededor de 900 millones.
Además del déficit comercial, la administración de Noboa considera que Colombia no hace lo suficiente para evitar el ingreso a territorio ecuatoriano de cocaína producida en su país, lo que ha llevado a que Ecuador se convierta en un punto clave para el traslado de esa droga a Norteamérica y Europa y ha desatado una crisis de violencia criminal sin precedentes a nivel nacional.
