La escasez de heroína puede llevar a sus consumidores a opioides mucho más potentes

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Viena, 26 feb (EFE).- La ONU advierte de que la escasez de heroína tras el desplome del cultivo de adormidera en Afganistán puede empujar a los consumidores hacia opioides sintéticos más peligrosos, como los nitazenos, y elevar el riesgo de muertes por sobredosis.

Esta advertencia la realiza la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE), un órgano de la ONU que vela por el cumplimiento de los tratados contra las drogas, en su informe anual publicado este jueves en Viena.

La prohibición de los talibanes del cultivo de adormidera tras regresar al poder en Afganistán en agosto de 2021 ha llevado a una reconfiguración de los mercados y de las rutas de narcotráfico.

En Afganistán, el cultivo de adormidera se situó en 2025 en niveles históricamente bajos, con una reducción adicional del 20 % del área cultivada (10.200 hectáreas) respecto de 2024, cuando se situó en 12.800 hectáreas.

Como consecuencia, la producción ilegal de opio cayó un 32 %, hasta 296 toneladas en 2024, un retroceso asociado, además, a una persistente sequía.

El informe subraya que, pese a la caída del mercado de la heroína, las reservas acumuladas de adormidera pueden sostener la demanda en el corto plazo, pero insiste en que un déficit prolongado favorece la sustitución por drogas sintéticas, más fáciles de producir y traficar.

Entre esos opioides sintéticos, la JIFE destaca el peligro que suponen los nitazenos, hasta treinta veces más potentes que el fentanilo, la sustancia detrás de la oleada de sobredosis en EE.UU. con cientos de miles de muertes en la última década.

La Junta teme que estos potentes opioides se expandan por Asia Central y Occidental, así como Oriente Medio.

La JIFE recuerda que la Europol también advierte que la "disrupción continuada" de la heroína crearía en Europa el riesgo de que los consumidores de esa droga cambien a opioides sintéticos mucho más potentes, como los nitazenos.