Los recortes se centrarán especialmente en la sede del grupo en la localidad de Hatfield, a las afueras de Londres, ya que la empresa se ha marcado como objetivo conseguir un ahorro de costes por valor de 150 millones de libras (172 millones de euros).
El consejero delegado de Ocado, Tim Steiner, lamentó la reducción de la plantilla y afirmó que apoyarán a los empleados que se vean afectados por la medida.
Ocado, que emplea a poco más de 20.000 personas en todo el mundo, afirmó que también está centrando sus esfuerzos principalmente en el mercado de alimentación para futuros contratos, aunque continuará con sus clientes actuales en sectores no alimentarios.
Las acciones de Ocado, que cotiza en el FTSE-250 de la Bolsa de Londres, cayeron hoy un 11 % tras haber caído significativamente en los últimos meses después de anunciar el cierre de almacenes gestionados con sus socios de alimentación en EE.UU. y Canadá.
