La llamada “ley de modernización laboral” reduce indemnizaciones, permite pagos en especies (bienes o servicios), extiende hasta 12 horas la jornada laboral y limita el derecho a huelga, entre otros puntos.
El proyecto ya fue aprobado en la Cámara Alta y ratificado la semana pasada en Diputados, aunque con modificaciones. Se descuenta que el gobierno cuenta con los votos necesarios para que el Senado acepte los cambios y lo convierta en ley.
La Confederación General del Trabajo (CGT), principal central obrera, se movilizó contra la reforma en los debates anteriores, pero no llamó a marchar hoy y anunció que priorizará una estrategia judicial cuando la ley ya esté sancionada.
Anuncian movilizaciones
Gremios más combativos como el metalúrgico avisaron en cambio que se concentrarán frente al parlamento desde el mediodía y se espera un amplio despliegue policial.
Javier Milei dijo que la ley busca crear “un entorno que facilite la contratación, impulse la inversión y permita que el empleo registrado vuelva a expandirse” , en un país que tiene un 43,3% de su fuerza laboral en la informalidad.
La sanción de la ley se da en el marco de una caída de la actividad industrial, con más de 21.000 empresas cerradas en los últimos dos años y la pérdida de unos 300.000 puestos de trabajo, según fuentes sindicales.
Polémica
Para Matías Cremonte, Presidente de la Asociación Latinoamericana de Abogados y Abogadas Laboralistas, la reforma es “regresiva” y “está basada sobre una premisa falsa”.
“Está estudiado que en ningún país del mundo la legislación laboral fue determinante para crear o destruir empleo. Eso depende de la política económica”, dijo. Según una encuesta del instituto de estadística estatal (Indec) el 80% de las empresas manufactureras no incorporará personal en los próximos tres meses, mientras que un 15,7% despedirá empleados.
Lea más: Reforma laboral de Milei da un paso clave, aunque su entrada en vigor deberá esperar
Las principales cámaras empresariales apoyaron el proyecto. El presidente de la Unión Industrial Argentina, Martin Rappallini, celebró que la iniciativa busque reducir la cantidad de juicios laborales, aunque advirtió que la creación de empleo “no se resuelve solo con una ley”.
La economía argentina creció 4,4% en 2025, pero lo hizo impulsada por sectores como el agro y la intermediación financiera, mientras se retrajeron sectores como la industria manufacturera y el comercio, que están entre los que más empleo generan.
Protestas
En las dos primeras jornadas de debate, mientras los legisladores discutían la reforma, se registraron importantes protestas en la plaza frente al Congreso, con violentos cruces entre la policía y manifestantes.
Además, durante la sesión en Diputados la semana pasada, la CGT lanzo una huelga general que ralentizó el país.
Para Sergio Emiliozzi, un docente de 60 años que participó de las movilizaciones, la reforma beneficia “al sector empresarial más concentrado, con la idea de que esto va a permitir mejorar el nivel de empleo”.
“Es todo lo contrario. Lo que permite esto es despedirme fácilmente”, dijo.
Lea más: Flexibilización de la ley laboral impulsada por Milei supera trámite en Senado
Divisiones, según encuesta
Los argentinos están divididos sobre los méritos de la reforma: según una encuesta reciente, el 48,6% la aprueba y el 45,2% se opone.
El Senado debatirá también hoy un proyecto oficialista que busca reducir la edad de imputabilidad de 16 a 14 años, que ya fue aprobada por los diputados.
Javier Milei busca tener estas leyes sancionadas antes del domingo, cuando se presentará ante el Congreso para dar su discurso de apertura de sesiones ordinarias.
