Chile inicia una nueva era con la llegada de la extrema derecha por primera vez al poder

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Santiago de Chile, 11 mar (EFE).- Chile inicia este miércoles una nueva era con la llegada al poder de la extrema derecha por primera vez en democracia, con el ultracatólico José Antonio Kast liderando un "Gobierno de emergencia" para aplicar mano dura y "recuperar la grandeza" del país.

"Nos entregan un país en peores condiciones de las que podíamos imaginar. Un país con sus finanzas públicas debilitadas. Un país donde el crimen organizado y el narcotráfico han avanzado", dijo en su primer discurso como mandatario desde un balcón de La Moneda, sede del Gobierno y a partir de este miércoles también residencia presidencial.

De 60 años y tres veces candidato presidencial, Kast fue investido a primera hora en una ceremonia en el Senado, en la costera Valparaíso, a la que acudieron un millar de invitados, entre ellos el rey VI de España y el argentino Javier Milei, su gran aliado regional y con el que se saludó afectuosamente.

Por decisión propia, el exdiputado recibió la banda presidencial con el escudo nacional bordado, un símbolo polémico, que fue usado por última vez por el general Augusto Pinochet (1973-1990).

"La autoridad tiene que ser fuerte porque nuestro país, en esta hora, así lo demanda", apuntó.

En sus primeras horas en el cargo, Kast buscó dar una señal de compromiso y "trabajo desde el primer día", firmando varios decretos antes de ofrecer su primer discurso, lo que es poco habitual en la tradición chilena.

Entre ellos, uno que acelera la reconstrucción de las comunas afectadas por megaincendios, otro que refuerza la seguridad en la frontera norte para frenar la migración irregular y otro que instruye una auditoría total en los ministerios en busca de irregularidades.

"Un país no puede gobernarse solo con ideas, tiene que gobernarse con carácter y el carácter es estar dispuesto a hacer lo que hay que hacer aunque sea incómodo, aunque sea impopular, aunque cueste", declaró Kast, frente a una multitud que agitaba banderas chilenas.

El exdiputado es también el primer gobernante en respaldar la dictadura, ya que el único mandatario conservador que había gobernado hasta ahora en democracia era Sebastián Piñera, que votó en contra de la continuidad del Pinochet en 1989.

En el gabinete de Kast, de hecho, hay dos abogados que defendieron al general en distintas causas y que liderarán las carteras de Defensa y Justicia.

"Queremos seguridad porque sin seguridad no hay economía. La gente tiene miedo", aseguró a EFE Gladys Tapia, de 80 años y quien acudió a las puertas de La Moneda para escuchar el discurso.

Lo mismo apuntó a EFE Claudia Salinas, de 64 años, quien subrayó a EFE que en el centro de Santiago "la cosa se puso muy mala y queremos que sean firmes con eso".

Pese a que la delincuencia ha aumentado en los últimos años, Chile sigue siendo uno de los países más seguros de la región y la tasa de homicidios bajó en 2025 hasta los 5,4 por cada 100.000 habitantes, según datos oficiales.

Padre de 9 hijos, declarado antiabortista y miembro del movimiento católico Schoenstatt, Kast prometió no dar la "batalla cultural" y en campaña evitó mencionar sus convicciones en materia de libertades individuales y derechos sexuales y reproductivos.

El académico Raúl Elgueta, de la Universidad de Chile, explicó a EFE que el Partido Republicano, con el que se presentó Kast a las elecciones y gobernará junto a la derecha tradicional, "tiene dos almas: una más radical y estruendosa y otra más conservadora y restauradora".

"La duda es cuál se impondrá", advirtió Elgueta, quien pronosticó que esa pugna se agravará porque "las lunas de miel son cada vez más cortas" y "Kast asume en una situación internacional bastante compleja".

"Los primeros días de su Administración van a ir en la línea de la idea del gobierno de emergencia (...) pero no descarto que gire hacia una dirección más ideológica", admitió a EFE Rodrigo Espinoza, de la Universidad Diego Portales.

Al igual que cuando comenzó su mandato, el progresista Gabriel Boric se despidió este miércoles entre grandes simbolismos.

El exlíder estudiantil, de 40 años recién cumplidos, se convirtió hace cuatro años en el presidente más joven de la historia del país y llevó al poder a una nueva izquierda, crítica con la socialdemocracia que gobernó la transición.

"Ha sido un orgullo gigante haberles servido", dijo al salir de La Moneda un emocionado Boric.

En el estrado donde ocurrió el cambio de mando, el ya exgobernante rompió el protocolo y le entregó un misterioso papel a Kast, su gran rival político y a quien ganó hace cuatro años. Según medios locales, se trataría de una carta, cuyo contenido aún se desconoce.

Tras la ceremonia de investidura, el líder del Frente Amplio salió del Senado con su hija de ocho meses en brazos, se quitó la chaqueta y se fue conduciendo su propio auto hasta una finca a las afueras de Santiago donde celebró un asado con su gabinete.