De las 513 gasolineras inspeccionadas desde el lunes pasado como parte del plan gubernamental para combatir los abusos en el aumento de los precios de los combustibles, "el 5% de los establecimientos inspeccionados han sido objeto de medidas correctivas", precisó Papin en una rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Ministros.
Estos establecimientos "recibieron multas" debido a "anomalías" en los precios. Estas sanciones oscilan "entre 3.000 y 5.000 euros por anomalía", especificó el ministro, y añadió que, en caso de reincidencia, la multa se duplica y, si además hay mala fe, "la sanción máxima puede alcanzar los 300.000 euros".
En ese contexto, el Gobierno francés acogió positivamente iniciativas como la anunciada hoy por el empresario Michel-Édourad Leclerc de bajar los precios del combustible de sus redes de gasolineras treinta céntimos por litro en dos días.
El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, que esta tarde recibe a los líderes de los partidos políticos franceses para abordar la situación en Oriente Medio, estimó que los precios de los combustibles deben bajar tan rápido como subieron.
Para evitar aumentos "abusivos" en los precios del combustible, Lecornu lanzó un plan excepcional de 500 inspecciones en estaciones de servicio entre el lunes y este miércoles, y estas inspecciones continuarán, según su gabinete.
El jefe de gobierno enfatizó durante la reunión del Consejo de Ministros que la prioridad urgente sigue siendo abordar las causas profundas de la crisis mediante el apoyo a las iniciativas internacionales destinadas a asegurar el suministro, en particular la reapertura del Estrecho de Ormuz, una ruta marítima crucial para los hidrocarburos, y el uso coordinado de las reservas estratégicas a nivel internacional.
