Fue electo en medio de una ola conservadora que barre a América Latina y tras el segundo triunfo de Donald Trump en Estados Unidos.
Al acto, que se realiza en la capital chilena, asisten varios líderes regionales. Están los presidentes de Ecuador, Daniel Noboa; Bolivia, Rodrigo Paz; Panamá, José Raúl Mulino; Honduras, Nasry Asfura; Costa Rica, Rodrigo Chaves; Paraguay, Santiago Peña; y Uruguay, Yamandú Orsi. La sorpresa la dio el mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, quien suspendió su participación a última hora por problemas de agenda, según EFE.
Está prevista una reunión bilateral entre Kast y Peña cerca de las 15:00 (hora de Chile).

Tercer intento
Kast llega a la presidencia de Chile tras su tercer intento. Es devoto católico y para llegar al poder prometió un gobierno “de emergencia” y mano dura para restaurar la seguridad y el orden en su país.
De 60 años y padre de nueve hijos, Kast es un abogado ultraconservador sin reservas: rechaza el aborto incluso en casos de violación, la píldora anticonceptiva de emergencia, el divorcio, el matrimonio homosexual y la eutanasia.
Lleva 30 años en política sin los aspavientos de otros radicales como el brasileño Jair Bolsonaro o el argentino Javier Milei, con quienes se le compara.

“Es mucho más conservador como personaje y no tiene una personalidad muy carismática”, dice Robert Funk, profesor de ciencia política de la Universidad de Chile.
Sus logros como diputado se limitan a la aprobación de leyes que permitieron colocar estatuas, vender lentes para la presbicia sin receta médica y regular loterías.

Contra la criminalidad
Es el noveno presidente tras la caída de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990). Se ganó el favor de los chilenos con su promesa de atacar de frente la criminalidad y deportar a casi 340.000 migrantes irregulares, en su mayoría venezolanos.
La percepción de inseguridad supera por mucho la evidencia de que Chile sea un país tomado por el crimen, pese al repunte de delitos en los últimos años.
“Este gobierno generó caos, desorden e inseguridad. Y nosotros vamos a ir a la inversa”, aseguró Kast en campaña.
