La herramienta permitirá medir la presencia, evolución y el alcance de estos mensajes y sus resultados serán expuestos públicamente "para que todo el mundo sepa" quién los frena, quién "mira hacia otro lado" y quién "hace negocio con ello".
El jefe del Ejecutivo inauguró este miércoles en Madrid el Foro contra el Odio, donde se reúnen expertos, plataformas y víctimas de ese problema para debatir sobre la proliferación de mensajes discriminatorios en las redes.
Sánchez explicó que HODIO será transparente y riguroso, estará basado en criterios académicos reconocidos y combinará análisis cuantitativo y revisión experta para garantizar precisión y representatividad.
Resaltó la importancia de comenzar a hablar de la "huella del odio", al igual que se discute sobre la "huella de carbono", para impedir el impacto social y democrático de esos mensajes en la convivencia.
Así, Sánchez parafraseó a la francesa Gisèle Pelicot, icono feminista tras ser durante años víctima de violencia sexual: "Hagamos que aquí también la vergüenza cambie de bando", adujo el jefe del Ejecutivo.
Circunscribió el anuncio al paquete de medidas anunciadas hace unas semanas para recuperar el control del espacio digital, entre ellas instar a la Fiscalía a que investigue posibles delitos cometidos con la inteligencia artificial, especialmente en pornografía infantil.
Y recordó que el Gobierno, formado por una coalición de izquierdas, trabaja para la prohibición del acceso de los menores de 16 años a las redes sociales, actualmente en tramitación parlamentaria, y la creación del delito de amplificación algorítmica para castigar precisamente a quienes diseñan esos modelos para propagar el odio.
Lamentó Sánchez que las redes sociales se hayan convertido en un "Estado fallido" donde no hay leyes ni reglas, se premia la impunidad y el odio se convierte en "un arma de polarización masiva".
Recordó algunos datos del Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia (OBERAXE), dependiente del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, que identificó más de 845.000 contenidos de odio en 2025, más de 1.300 diarios el último trimestre.
Celebró que el índice de retirada de esos mensajes de las redes sociales ha crecido del 22 al 51 %, pero remarcó que es "insuficiente": en el último decenio, los delitos de odio en España crecieron un 41 %.
El gobernante socialista español volvió a cargar contra los "tecnoligarcas" que utilizan las plataformas digitales para imponer su agenda política, y mencionó al dueño de X, Elon Musk, para decir que los discursos de odio en esta red social aumentaron un 50 % desde que la compró, en octubre de 2022, cuando se llamaba Twitter.
Aseguró también que el odio, como el de tipo racista, "hace mucho ruido" en redes sociales pero "no representa a la mayoría" en España.
En el ámbito político, también dedicó unas palabras a los que hacen del odio "su principal baza electoral" y lo usan no para "aplastar ideas", sino a quienes las defienden: "Y aquí les hablo también desde la propia experiencia", comentó.
