"El estrecho de Ormuz es una de las arterias económicas vitales del mundo. Personalmente estoy convencido de que una solución segura y sostenible solo puede conseguirse por medios diplomáticos", dijo durante una rueda de prensa, emitida en directo, conjunta con su homólogo turco, Hakan Fidan.
El ministro alemán pidió reunir los intereses comunes de los países del golfo Pérsico y de otros vecinos de la zona para "reflexionar sobre cómo hallar una salida de esta guerra" y crear una arquitectura de seguridad regional.
Wadephul describió esta postura como la conclusión principal de su gira, en la que desde el martes ha estado en Chipre, Israel, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Catar.
En todos esos países, dijo, comprobó que hay un enorme interés en que la guerra se "termine rápidamente, pero de forma duradera".
Al igual que el martes en Jerusalén, Wadephul subrayó que Alemania considera importante que Irán ponga fin no solo a su programa nuclear (que Teherán niega que sirva a fines bélicos), sino también al desarrollo de misiles balísticos.
Al mismo tiempo reiteró que "nadie puede tener interés en que Irán se suma en el caos", aspecto en el que coincidió plenamente con Fidan.
"Estamos tajantemente opuestos a todo plan de incitar una guerra civil en Irán entre divisiones étnicas o religiosas. A quienes busquen este tipo de aventuras, les advertimos ya: ni lo sueñen. No permitiremos dar un paso en falso", dijo Fidan en la rueda de prensa.
Wadephul condenó los contraataques con cohetes y drones de Irán a los países del Golfo que "causan mucho perjuicio" y "aumentan la tensión", mientras que su homónimo turco describió estos contraataques como "no provocados" por los países afectados e "igual de equivocados que los ataques no provocados a Irán".
Fidan exigió poner fin a la guerra "lo antes posible, sin comprometer la integridad territorial de Irán ni perseguir un cambio de régimen".
