El presidente de Colombia, Gustavo Petro, aseguró el martes que la bomba hallada había sido lanzada desde Ecuador, en momentos en que Ecuador despliega operaciones militares con la colaboración de Estados Unidos para atacar al crimen organizado en la zona fronteriza, lo que según el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, se ciñe al territorio ecuatoriano.
De acuerdo al Ministerio de Defensa de Ecuador, su titular, Gian Carlo Loffredo; el jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, Henry Delgado; así como otras autoridades militares, mantuvieron este miércoles una reunión con sus pares colombianos para intercambiar y verificar la información presentada por ambos países.
"Dicho análisis demostró que la operación militar por parte de las Fuerzas Armadas del Ecuador fue legitima en el marco del conflicto armado no Internacional y que fue realizada sobre territorio ecuatoriano", anotó el Ministerio en un comunicado.
Por ello -agregó- se coordinó, por mutuo acuerdo, la conformación de una Comisión Técnica Binacional para verificar in situ los motivos por los que el explosivo apareció en territorio colombiano.
El Ministerio no hace en el comunicado una alusión directa sobre la procedencia del explosivo, y ratificó que la lucha de Ecuador y las operaciones militares continuarán de manera firme y decidida contra las mafias, "única y exclusivamente dentro del Ecuador".
Petro aseguró en la noche del martes que la bomba pertenece a Ecuador y anticipó que enviarían una nota de protesta por este incidente.
La ministra de Relaciones Exteriores de Ecuador, Gabriela Sommerfeld, consideró que "sobre este tema es muy difícil especular, decir que es así o no es así".
"(Estamos) abiertos a recibir la nota verbal, la nota a través de los canales diplomáticos, poder enviar a la institución que corresponde, que es del Ministerio de Defensa, para que técnicamente podamos responder con la importancia de este caso a Colombia".
La bomba sin explotar fue hallada en el departamento fronterizo de Putumayo, y según Petro, fue arrojada en un bombardeo.
Desde inicios de mes, el Gobierno de Ecuador anunció el inicio de una serie de ataques a organizaciones criminales en la zona fronteriza con Colombia que contaban con el respaldo y cooperación de Estados Unidos, supuestamente dirigidas a instalaciones usadas por los Comandos de la Frontera, grupo disidente de la extinta guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
