En un discurso pronunciado en los astilleros públicos de Indret, en el Atlántico, ante industriales y militares, Macron aseguró que será "una proeza técnica e industrial" que "preservará la soberanía francesa" en defensa y generará miles de puestos de trabajo.
"Pocas naciones pueden llevar lejos de sus costas tantas fuerzas aéreas y de combate como lo que puede hacer Francia. Y tiene que seguir haciéndolo", aseguró el presidente, que indicó que el nombre 'Francia Libre', el que puso De Gaulle a la resistencia al invasor nazi durante la Segunda Guerra Mundial, emerge también como "un símbolo de independencia".
Precisamente, en su discurso insistió en que para Francia "lo que se juega" con este futuro portaaviones es "la garantía de nuestra independencia para los próximos decenios".
El 'Francia Libre' vendrá a sustituir el 'Charles de Gaulle', que es el portaaviones que tiene en servicio actualmente, y será más grande, con 310 metros de largo y 400.000 toneladas de peso, 1,8 veces más.
Estará equipado para su propulsión con dos reactores nucleares, que son de concepción francesa, como el 90 % de todo el equipamiento del navío, y costará cerca de 10.000 millones de euros.
