España y Reino Unido acuerdan facilitar los viajes de negocios y la expansión de empresas

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Madrid, 18 mar (EFE).- España y Reino Unido acordaron este miércoles facilitar los viajes de negocios de corta duración y la expansión empresarial, de forma que Madrid eximirá de visado a los profesionales británicos en estancias inferiores a 90 días y Londres acortará el proceso para obtener una licencia de patrocinio a las empresas españolas.

Este compromiso se incluye en la declaración conjunta que el ministro de Economía español, Carlos Cuerpo, y su homóloga británica, Rachel Reeves, firmaron este miércoles en Madrid tras la celebración de la primera edición del 'Diálogo de Comercio e Inversiones España-Reino Unido'.

El acuerdo supone, entre otras cosas, la emisión de certificados que garanticen que un trabajador y su empleador solo paguen cotizaciones a la seguridad social en un país cuando se desplacen temporalmente entre el Reino Unido y España por motivos laborales.

En rueda de prensa tanto Cuerpo como Reeves lamentaron que hayan tenido que pasar once años para que se repitiera un encuentro como el de hoy.

El ministro español destacó que el Reino Unido es el segundo destino de la inversión española, con un 'stock' de inversión de más de 80.000 millones de euros, y dijo que sigue habiendo "muchísimo potencial" en áreas como la inteligencia artificial, la energía o la defensa.

La declaración también contempla avanzar en el reconocimiento bilateral de las cualificaciones profesionales para mejorar el comercio de servicios entre el Reino Unido y España, centrándose inicialmente en la abogacía.

Ambas partes reconocen el potencial de crecimiento del sector jurídico y la importante contribución de sus respectivos profesionales del derecho.

Asimismo, asumieron el compromiso de fomentar una estrecha cooperación para reforzar la seguridad económica, con la apertura de un diálogo y "consulta temprana" sobre medidas para impulsar la capacidad industrial nacional, reducir la fragmentación de las cadenas de suministro y mantener la competitividad europea, particularmente en la automoción, la energía y la industria pesada.

Este compromiso quedará plasmado antes de junio de 2026 en una hoja de ruta para impulsar las prioridades compartidas de seguridad económica, comercio y crecimiento abordadas hoy.