Powell indicó en rueda de prensa que la Fed ha elaborado sus previsiones de inflación, que para este año reflejan una subida de dos décimas hasta el 2,7 % para la inflación subyacente "sin duda están vinculadas a los acontecimientos a los acontecimientos en Oriente Medio y al precio del petróleo".
"La economía de Estados Unidos marcha bastante bien. Lo que sucede es que no sabemos cuáles serán los efectos de esto (en referencia a la guerra contra Irán) y, en realidad, nadie lo sabe", matizó Powell, que habló a los medios después de que la Fed mantuviera los tipos sin cambios en una horquilla entre el 3,5 y el 3,75 % y afirmara en un comunicado que las repercusiones de la guerra son aún "inciertas".
"Los efectos económicos podrían ser mayores, podrían ser menores. Podrían ser mucho menores o mucho mayores. Simplemente no lo sabemos", añadió.
A su vez, el presidente de la Fed consideró que esa proyección inflacionaria ligeramente al alza es también "un reflejo del lento progreso (en lo que se refiere a caída de precios) que hemos observado en materia de aranceles, un progreso que estamos convencidos de que se producirá".
"Es simplemente una cuestión de cuánto tiempo tardarán en ser absorbidos (los aranceles) por la economía", añadió.
En todo caso, el presidente de la Fed dijo que cabría esperar, hacia mediados de año, una "desaceleración de la inflación arancelaria" derivada de la agresiva política comercial del Gobierno del presidente estadounidense Donald Trump.
A su vez, puntualizó que las nuevas proyecciones de los 19 miembros del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) de la Fed, que hoy mostraron que la mayoría apuesta por dejar sin cambios el precio del dinero o por rebajarlo solo un 0,25 %, están condicionadas por "el desempeño de la economía".
"Por lo tanto, si no observamos progreso, no se producirá el recorte de tipos", reafirmó.
