“Hemos descubierto ocho cadáveres más de civiles asesinados durante el ataque de las ADF, que tuvo lugar anteayer (...) esto eleva nuestra cifra provisional de muertos a 26 personas”, dijo coordinador provincial de la sociedad civil en la provincia de Ituri, Dieudonné Lossa, a EFE.
Tras el ataque en la aldea de Babesua, en la división administrativa de Mambasa dentro de la provincia de Ituri, los equipos de la sociedad civil encontraron varios cuerpos, muchos de ellos desmembrados, debido a que las ADF incendiaron casas y vehículos, lo que ha paralizado el tráfico en la zona.
Los rebeldes ugandeses han intensificado sus ataques en el territorio de Mambasa, ya que el domingo pasado incursionaron en la zona minera de Bandaka, donde saquearon propiedades de los residentes locales.
Además de la seguridad, la sociedad civil denunció el desplazamiento interno de personas que han huido de sus aldeas hacia Nduwe a unos 170 kilómetros en el territorio de Djugu, también en la provincia de Ituri.
Las ADF son una milicia de origen ugandés, pero en la actualidad tiene sus bases en las provincias vecinas congoleñas de Kivu del Norte e Ituri, donde perpetran a menudo ataques y aterrorizan a la población.
Las autoridades ugandesas también acusan al grupo de organizar ataques dentro de su territorio y, en noviembre de 2021, los Ejércitos de Uganda y la RDC empezaron una operación militar conjunta contra el grupo que no ha acabado con los ataques.
Sus objetivos son difusos, más allá de una posible vinculación con el EI, que en ocasiones se atribuye sus acciones.
Aunque los expertos del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas no hallaron pruebas de un apoyo directo del EI a las ADF, Estados Unidos las identifica desde marzo de 2021 como "una organización terrorista" afiliada al grupo yihadista.
Desde 1998, el este de la RDC está sumido en un conflicto alimentado por más de un centenar de grupos rebeldes y el Ejército, pese a la presencia de la misión de paz de la ONU (Monusco).
