Otros suministros que UNICEF (el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia) está enviando a Irán son servicios de salud mental para niños, niñas, adolescentes y sus familias, y kits de emergencia, lo que servirá para restablecer servicios esenciales para unas 226.000 personas, afirman.
En las comunidades más afectadas, UNICEF está ampliando la atención psicológica a través de organizaciones locales, informaron, y está trabajando con la Organización Estatal de Bienestar para ayudar a los menores que han quedado sin familiares o cuidadores.
Las autoridades iraníes transmitieron a UNICEF que en las últimas dos semanas 120 centros educativos y 152 instalaciones médicas del país fueron dañadas a consecuencia de los ataques por la guerra.
Al mismo tiempo, UNICEF informó de que trabaja con las autoridades del país para evaluar cómo el conflicto está afectando al acceso a agua potable y al saneamiento, y afirmó que enviará suministros de agua e higiene cuando sea necesario.
En el comunicado, UNICEF insiste en que mantiene su apoyo a las personas más vulnerables, incluidos los niños y niñas refugiados afganos que viven en Irán, y "reforzará su respuesta humanitaria conforme lo exija la situación".
Desde el inicio del conflicto el 28 de febrero, solo en Irán, al menos 204 niños y niñas murieron y otros 1.275 resultaron heridos, de los que 45 tienen menos de dos años.
El cierre de escuelas en todo el país afectó a 17 millones de niños y niñas, denunció UNICEF.
Junto con otras agencias de la ONU y otros organismos humanitarios, UNICEF sigue evaluando la situación sobre el terreno y subraya que está preparado para ampliar su ayuda a los afectados cuando sea necesario y se solicite.
