En una entrevista en la cadena Fox Business, Bessent reveló que la Administración de Trump está considerando "retirar las sanciones al petróleo iraní" que ya se encuentra en tránsito marítimo -una cifra que estima en unos 140 millones de barriles- para inyectar oferta de forma inmediata al mercado global.
"En esencia, utilizaremos los barriles iraníes contra los propios iraníes para mantener los precios bajos durante los próximos 10 o 14 días mientras continuamos con esta campaña", señaló el titular del Tesoro, quien aseguró que el Ejecutivo estadounidense dispone de "muchas palancas" y herramientas adicionales para estabilizar la economía.
El tráfico en el estrecho de Ormuz -por donde fluye una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas natural- permanece en gran medida paralizado debido a los ataques contra embarcaciones.
Además del crudo iraní actualmente en el agua, Bessent subrayó que Estados Unidos podría realizar nuevas liberaciones de su propia Reserva Estratégica de Petróleo si la presión alcista persiste debido a las tensiones en Oriente Medio.
La estrategia busca amortiguar el impacto del conflicto en el bolsillo de los consumidores estadounidenses, especialmente ante el temor de que la guerra afecte de forma prolongada a las cadenas de suministro energético.
La crisis en Oriente Medio no solo afecta al combustible, sino que ha comenzado a encarecer los costes operativos de los agricultores. Al respecto, Bessent adelantó que el Departamento de Agricultura "probablemente hará un anuncio sobre los fertilizantes en los próximos días".
Esta medida busca aliviar la carga financiera de los productores agrícolas, quienes enfrentan un incremento en los insumos básicos debido a la inestabilidad geopolítica.
