Rusia quiere que las mujeres que no desean tener hijos acudan a consultas psicológicas para intentar convencerlas de cambiar de opinión, según una nueva directiva destinada a combatir la crisis demográfica del país.
La aguda caída de la natalidad en Rusia es una de las principales preocupaciones del presidente Vladimir Putin desde su llegada al poder hace 25 años.
Para el Kremlin, la disminución de la población rusa es presentada como una cuestión de supervivencia nacional. En 2024 ya había advertido que Rusia se enfrentaría a “la extinción” si no aumentaba su tasa de natalidad.
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Intervención de los médicos
El Ministerio ruso de Salud recomienda ahora a los médicos que envíen a las mujeres que no quieren hijos “a una consulta con un psicólogo, con el objetivo de fomentar una actitud positiva hacia la maternidad”, según un documento al que tuvo acceso AFP hoy.
Estas recomendaciones fueron aprobadas a finales de febrero, pero se hicieron públicas esta semana a través de medios de comunicación locales.
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Según el documento, los médicos deben invitar a las mujeres de entre 18 y 49 años a consultas médicas anuales destinadas a “evaluar su salud reproductiva”.
¿Qué recomendaron a los hombres?
Estas recomendaciones también prevén consultas similares para los hombres de la misma edad, pero únicamente con el fin de evaluar su estado de salud física, sin recurrir a psicólogos.
La tasa de natalidad en el país es la más baja de los últimos 200 años, con alrededor de 1,4 hijos por mujer, muy por debajo del umbral de 2,1 que los demógrafos consideran necesario para estabilizar la población.
En años recientes, el país ha endurecido la legislación sobre el aborto.
Las familias numerosas son glorificadas en los medios de comunicación y se benefician de una multitud de ventajas económicas y sociales concedidas por el Estado.
