Las conversaciones entre el subsecretario adjunto de Guerra para Políticas de Antinarcóticos y Estabilización de los Estados Unidos, Michael Buemi, y el presidente de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) dominicana, José Manuel Cabrera Ulloa, se centraron en fortalecer la colaboración con el objetivo de "mejorar la efectividad operativa y la coordinación interinstitucional", detalló la embajada en una nota de prensa.
En dicho diálogo, celebrado durante la visita del subsecretario estadounidense a la República Dominicana, se destacó "la importancia de mantener una asociación sólida para enfrentar las amenazas provenientes de organizaciones criminales transnacionales y organizaciones terroristas designadas que operan en la región".
Los funcionarios analizaron formas de mejorar los esfuerzos conjuntos para detectar, monitorear e interrumpir redes de tráfico ilícito, de tal forma que "se refuercen las prioridades compartidas en la lucha contra el narcoterrorismo y las amenazas asociadas a la seguridad".
En el diálogo también participaron, por parte dominicana, el director de la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI), Luis Soto; el comandante general de la Fuerza Aérea, Floreal Suárez Martínez, y el comandante general de la Armada, Juan Bienvenido Crisóstomo Martínez.
"El Departamento de Guerra de los Estados Unidos está comprometido a trabajar hombro con hombro con la República Dominicana para enfrentar y derrotar a las organizaciones narcoterroristas que amenazan nuestra seguridad colectiva. Desde la política hasta la operación, estamos alineando capacidades para negarles espacio, rutas y recursos", señaló Buemi.
La legación estadounidense destacó que la República Dominicana "continúa siendo un miembro clave de la Coalición de las Américas contra los cárteles y un líder regional en la promoción de la seguridad hemisférica".
La reunión de alto nivel se produce después de que los Estados Unidos anunciasen, hace justo una semana, la reapertura de la oficina de la Administración de Control de Drogas (DEA) en Santo Domingo, un mes después de su cierre acontecido en medio de una investigación interna por corrupción.
En lo que va de año, las autoridades dominicanas han destruido al menos 6.000 kilogramos de drogas, en momentos en que los EE.UU., desde agosto de 2025, ejecutan una operación de ataques contra lanchas rápidas, que supuestamente transportan droga, que salen desde países ubicados al sur de los Estados Unidos y que el Gobierno de Donald Trump asegura tienen como destino su país.
