"El principal escenario del Riksbank, muy incierto en este momento, asume que la guerra tiene efectos moderados en la inflación y la recuperación económica. Aun es demasiado pronto para poder ver con claridad cómo la guerra afectará a ese pronóstico", señaló este organismo en un comunicado.
El Riksbank cree que mantener los tipos estables contribuirá a reforzar la economía y a que la inflación subyacente se mantenga en torno al 2 % a finales de año.
El análisis de esta institución apunta a que la guerra reducirá el crecimiento económico a corto plazo y elevará la inflación como consecuencia de la subida de los precios de la energía.
"El Riksbank vigila la evolución de los acontecimientos de cerca y ajustará su política monetaria si las perspectivas para la inflación y la actividad económica así lo requieren", consta en el comunicado.
