En este sentido, pidió proponer una visión alternativa "a la mera ley de quien parece ser más fuerte".
"Parece que seguir aferrados a un orden y a unas instituciones que están perdiendo autoridad, eficacia, financiación y, en algunos casos, incluso miembros, es una receta segura para la marginación de nuestro continente", dijo en su discurso como doctor 'honoris causa' por la Universidad de Salamanca (España).
Y agregó: "Sin embargo, tomar conciencia de los cambios que se están produciendo y no limitarse a sufrirlos significa tener el valor de proponer una visión alternativa a la mera ley de quien parece ser más fuerte. Ese es el camino que Europa puede y debe recorrer".
En un acto presidido por el rey Felipe VI de España, el mandatario italiano se preguntó qué puede hacer Europa ante el declive del multilateralismo, y subrayó la necesidad de mantenerse firme en los principios fundacionales de la Unión Europea.
"¿Aceptar que sea sustituido por una visión contractualista basada en la competición? A Europa le corresponde saber decir que no", enfatizó para luego advertir de que desviarse de la aplicación de los tratados europeos significaría "traicionar" a la cultura y pueblos de la UE, y renunciar al papel de la Europa unida.
El presidente de Italia recordó que Irán, el Líbano y toda la región de Oriente Medio y del golfo Pérsico están en el centro de una espiral de crisis "cuyo desenlace no se vislumbra y con gravísimas consecuencias para la población".
Desde la invasión rusa de Ucrania (febrero de 2022), advirtió, se ha intensificado la convicción de que la agresión puede ser una práctica habitual en las relaciones internacionales, lo que provoca una disminución de la atención y del compromiso sobre "las verdaderas crisis" que afectan a las poblaciones del mundo.
Y que son, según dijo, la crisis climática, de la que dependen importantes fenómenos migratorios; la alimentaria, la energética, la demográfica y la sanitaria.
"Las políticas de transferencia de ayudas tienden a esquilmarse, mientras que aumentan los gastos militares", lamentó, para destacar que en estos ámbitos también están en juego valores fundamentales de la experiencia europea, como la dignidad de la persona y su libertad.
Así, Mattarella insistió en que la UE se mantenga fiel a sí misma: "Si perdiésemos de vista nuestros objetivos, acabaríamos derrotados, como ya advertía Séneca. Para quien no sabe a qué puerto va, ningún viento es favorable. Nosotros sabemos a dónde tenemos que arribar: nos lo indican los tratados de la UE".
