"La observación de que se trata de un cambio significativo en la política no es acertada", afirmó este jueves el portavoz gubernamental japonés, Minoru Kihara, en una rueda de prensa.
Tokio respondió así al Informe Anual de Evaluación de Amenazas 2026 (ODNI) de EE.UU., publicado este miércoles, que interpreta los previos comentarios de la primera ministra, Sanae Takaichi, como un "cambio significativo" de postura para un líder japonés.
El informe estadounidense señala que Takaichi calificó una posible crisis en Taiwán como una "amenaza a la supervivencia" para el país, lenguaje que la inteligencia de EE. UU. considera un giro estratégico.
Sin embargo, Kihara subrayó que la postura oficial no ha variado, y explicó que la calificación de una "amenaza a la existencia" se decide analizando integralmente cada caso concreto.
La aclaración llega el mismo día que la líder japonesa aterriza en Washington para mantener una cumbre con el presidente estadounidense, Donald Trump, en un encuentro marcado por el conflicto en Oriente Medio y las tensiones bilaterales entre Pekín y Tokio.
Históricamente, Japón ha mantenido una postura ambigua frente a Taiwán, evitando comprometerse públicamente a intervenir en caso de un conflicto con China, mientras coordina su seguridad con Estados Unidos y busca no provocar cambios unilaterales en el statu quo regional.
