El proceso, que se lleva en el Tribunal Superior de Los Ángeles, está relacionado a la acusación de una mujer de 20 años que acusa a Meta, matriz de Instagram, y Google, de Alphabet y propietaria de YouTube, de causarle una adicción a las redes sociales, tras comenzar a usarlas cuando tenía menos de 10 años.
La demandante, identificada en la querella civil como K.G.M., afirma que se volvió adicta a las redes sociales durante su infancia y que, como consecuencia, sufrió depresión, problemas de autoestima, ansiedad y pensamientos suicidas.
La demanda obligó por primera vez a Mark Zuckerberg, el dueño de Meta, a dar su testimonio frente a un jurado.
Las tecnológicas encaran en total siete cargos. El jurado ha requerido revisar nuevamente varios testimonios, entre ellos los del representante de YouTube, el testimonio de la perita de Meta, y de la psicoterapeuta Sonia Krishna, que dijo en la corte que K.G.M. habría tenido problemas de salud mental con o sin redes sociales, señalando como factores su vida familiar y su genética, según informó News Nation.
El veredicto sentará un precedente para la resolución de alrededor de 1.500 demandas similares contra empresas de redes sociales.
Esta es la primera vez que las grandes tecnológicas deben responder por una demanda civil ante la justicia estadounidense.
Mark Lainer, abogado de la parte demandante, dijo a News Nation, que espera que este viernes se logre un veredicto. No obstante, no se espera que la decisión concluya el caso. Lo más probable es que el perdedor decida apelar la sentencia.
La joven también demandó a Snapchat y a TikTok. Pero ambas compañías llegaron a un acuerdo extrajudicial antes del juicio en enero.
La decisión del juicio coincide con el trámite de otros casos similares en el Tribunal Superior del Condado de Los Ángeles, el próximo 13 de abril está programada la selección de jurado en una querella más contra las redes sociales y el supuesto daño causado a menores.
Meta también enfrenta un juicio en Nuevo México relacionado con los peligros de la explotación sexual infantil en las redes sociales, que entró por su quinta semana.
