El medio local The Paper informó este jueves de que este territorio, en línea con el despliegue especial del Ministerio de Seguridad Pública, estableció en diciembre de 2025 un grupo de trabajo específico para luchar contra los crímenes que involucren estas sustancias.
La campaña abarca todos los eslabones — producción, comercialización, almacenamiento y exportación — y sigue el principio de combinar "represión y tratamiento", abordando tanto los síntomas como las causas profundas, acelerando la investigación de casos clave o reforzando el control en origen.
Hasta febrero de este año, la provincia tramitó 22 casos relacionados con precursores de fentanilo, aprobó la detención de siete personas, impuso medidas coercitivas penales contra 12, detuvo administrativamente a una persona y sancionó administrativamente a cuatro empresas.
Entre estos procesos, y a partir de información facilitada por la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), se resolvió con éxito uno de presunta venta de nuevas sustancias psicoactivas controladas a nivel nacional (estimulantes) y precursores químicos de categoría II.
En su labor, la Oficina de la Comisión Provincial de Control de Narcóticos de Hubei cooperó con departamentos como supervisión del mercado, industria y tecnología de la información, comercio o gestión de emergencias para fortalecer la investigación, el control y la prevención de riesgos asociados a la posible desviación de estos precursores.
El fentanilo es uno de los puntos de discordia que ha enzarzado a Pekín y Washington durante el segundo mandato del presidente estadounidense, Donald Trump, aunque en las negociaciones que mantuvo con su contraparte china, Xi Jinping, el octubre pasado acordaron reducir del 20 % al 10 % los aranceles que imponía a China en represalia por el tráfico de ese opiáceo.
En esa cita, Pekín y Washington pactaron intensificar la colaboración para combatir el tráfico de fentanilo, un opioide sintético responsable de decenas de miles de muertes anuales en Estados Unidos, que según Washington es fabricado por carteles mexicanos a partir de precursores procedentes de China.
