Las Fallas de Valencia arden con fuerza para despedir su fiesta anual

Imagen sin descripción

Valencia (España), 19 mar (EFE).- La tradicional fiesta de las Fallas de Valencia, en el este de España, llega este jueves a su fin con su celebración más importante que consiste en la quema de las grandes esculturas alegóricas de cartón-piedra que dan nombre a la celebración, una de las más populares del país.

Con multitud de turismo nacional y extranjero por las calles de Valencia, la tercera ciudad de España, estas fiestas, declaradas Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Unesco en 2016, ponen el broche final este jueves tras cinco días de celebración, en los que el clima respetó la tradición, tras dos años con la lluvia y viento como enemigos.

En esta edición se instalaron cerca de 770 fallas de gran altura con motivos sociales y políticos a lo largo de toda la ciudad. Monumentos de arte efímero, valorados en esta ocasión en cerca de 10 millones de euros, que serán envueltos en llamas esta noche de jueves tras las múltiples actividades que anticiparán el evento más importante y multitudinario de la semana festiva valenciana.

Con una ocupación hotelera del 75% en toda la región (Mediterráneo), las Fallas vuelven a convertirse un año más en atractivo para el turismo nacional e internacional, que disfruta de la festividad por primera vez o repite tras su experiencia en años anteriores.

Los valencianos, ya con el ambiente festivo desde finales de febrero, viven esta recta final entre pasacalles, ofrendas y fuegos artificiales, mientras el olor a pólvora se mezcla con el dulzor de los buñuelos de calabaza por las vías falleras principales de la ciudad.

Además, el talento extranjero se introdujo este año en la tradición española de la mano del arquitecto chileno Zvonimir Ostoic. De raíces ítalo-croatas, se ha convertido en el primer artista fallero extranjero que gana el 'ninot indultat' infantil (figura indultada) de esta edición.

Se llaman ninot a cada una de las figuras que compone el conjunto escultórico o falla y cada año, una de esas figuras de todas las fallas tanto mayores como infantiles, es indultada y se traslada a un museo que tiene Valencia para ese fin.

Lo más destacable de esta recta final será la mascletá de las dos de la tarde, un espectáculo que disparará más de 200 kilos de material pirotécnico en casi seis minutos ante más de 100.000 personas que aguardan expectantes a las puertas del Ayuntamiento de la ciudad.

Desde el 1 de marzo hay mascletás en Valencia, pero la del 19, día de San José, es la más importante.

En la jornada nocturna, los valencianos y turistas amantes de la festividad podrán disfrutar de la cremá (quema) de las fallas de este año, en las que el alegato antibelicista de paz y esperanza ha sido uno de los temas más recurrentes.

Esta noche se apagarán las llamas de este 2026 para dar la bienvenida a la primavera y encender de inmediato el espíritu ardiente de las próximas Fallas 2027, con objetivos ya en mente.