"La Celac prácticamente está dejando de existir porque el crecimiento de la extrema derecha está ahuyentando a los países", dijo Lula en un acto de entrega de un título póstumo de doctor honoris causa al expresidente uruguayo Pepe Mujica.
Lula lamentó que ahora no suceda lo que ocurrió en la década del 2000, cuando los presidentes de izquierda y derecha de América Latina se unieron para crear la Celac y la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).
"Hasta (Álvaro) Uribe, que era considerado de extrema derecha, participaba activamente en la Unasur", recordó Lula, quien fue uno de los impulsores de la creación de esos foros regionales y es uno de los pocos mandatarios que participará en la cumbre de la Celac del próximo sábado en Bogotá.
El gobernante brasileño consideró que parte del fracaso de las instituciones regionales se explica porque carecen de "mecanismos sólidos", tales como un banco.
Y enfatizó que Suramérica, si se mantiene dividida, "no tiene posibilidades" frente a las grandes potencias.
El mandatario brasileño también criticó que hay países que creen que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, va a resolver los problemas de Suramérica. "Quien va a resolver los problemas de Suramérica somos nosotros", apostilló.
En un plano más concreto, invitó a los países de la región a juntarse para decidir que los minerales críticos y las tierras raras se usen "para recuperar la ciudadanía del pueblo latinoamericano" y que no se repita el modelo extractivista de la época colonial, que "dejó un agujero" en Suramérica con la búsqueda del oro y el hierro.
Hasta el momento, los únicos presidentes que han confirmado su asistencia a la cumbre de la Celac son Lula, el uruguayo Yamandú Orsi y el anfitrión, Gustavo Petro.
