"Proteger el patrimonio cultural y natural de Irán es una responsabilidad nacional y permanente de todos nosotros. En la situación actual, esta responsabilidad es más importante que nunca", dijo en X.
Según su mensaje, "existe el riesgo de que gente oportunista se aproveche del contexto revolucionario o de posibles momentos de inestabilidad, hasta que se consolide un gobierno nacional, para saquear, destruir o apropiarse del patrimonio del país".
Pahlaví, exiliado en Estados Unidos, consideró que ya se vivió una situación parecida en 1979, año de la Revolución iraní, que acabó con el derrocamiento de su padre.
"Una parte importante de los paisajes naturales y de los monumentos históricos de Irán sufrió daños y destrucción. Por ello, les pido que se sumen a la 'Unidad de Patrimonio de Irán' dentro de la Guardia Eterna con el fin de proteger nuestro patrimonio", añadió en referencia simbólica a la Guardia Imperial persa, que no es una institución oficial vigente.
La misión de esa Unidad de Patrimonio, según destacó, es "sencilla" e insta a cada ciudadano, esté donde esté, a organizar junto a amigos y conocidos un grupo local para proteger algún bien nacional que consideren en riesgo.
"Los iraníes en el extranjero también pueden contribuir, ya sea ayudando a cubrir posibles gastos o difundiendo información y concienciando a otros. Yo mismo, como iraní, me uniré", añadió.
Para Pahlaví, proteger el patrimonio cultural y natural de Irán es "un compromiso con quienes dieron su vida por la Revolución del León y el Sol", recalcó en alusión a la defensa de los valores previos al levantamiento de 1979.
La ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán comenzó el pasado 28 de febrero.
El Gobierno iraní denunció el 14 de marzo que al menos 56 museos, monumentos históricos y lugares de interés cultural han sufrido graves daños en los ataques contra zonas civiles. Según sus datos, las cifras más elevadas se registraron en Teherán con 19 enclaves afectados, seguido por la provincia del Kurdistán iraní con 12.
La Agencia de la ONU para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) ha confirmado a su vez que se han producido daños en el Palacio de Golestán en Teherán, el palacio Chehel Sotoun y la mezquita Yameh en Isfahán.
