El Gobierno español rebajará impuesto de carburantes, luz y gas por la guerra de Irán

Imagen sin descripción

Madrid, 20 mar (EFE).- El paquete de medidas planteado por el Gobierno español para paliar los efectos de la guerra en Oriente Medio incluirá una rebaja del Impuesto sobre Valor Añadido (IVA) de los carburantes de automoción, la electricidad y el gas natural, que pasará del tipo general (21 %) al reducido (10 %).

Según adelantaron a la emisora Cadena Ser y confirmaron a EFE fuentes conocedoras del contenido del texto, el real decreto ley que aprobará este viernes un Consejo de Ministros extraordinario y que desgranará el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, pasa por una batería de medidas fiscales.

Para atajar el encarecimiento de los carburantes, además de bajar el IVA, el Gobierno va a reducir el tipo del impuesto especial de hidrocarburos, que actualmente es de 0,379 euros por litro de diésel y 0,47269 euros por litro de gasolina.

De esta manera, tal y como se esperaba, el Ejecutivo renuncia definitivamente a la bonificación de 20 céntimos por litro de combustible que se aplicó en la crisis inflacionaria derivada de la guerra en Ucrania y que, según han indicado varios miembros del Gobierno en estos días, tuvo algunos efectos distorsionadores.

Además, el Gobierno va a suprimir el impuesto de generación eléctrica -que es del 7 % y que pagan las compañías- y a rebajar el impuesto especial de electricidad -que es del 5,11 % y pagan los consumidores-.

Asimismo, se ha incluido una deducción del 15 % en el impuesto sobre la renta (IRPF) por la compra de vehículos eléctricos.

A esto se añade un descuento de 20 céntimos por litro de diésel en el impuesto especial de hidrocarburos para los transportistas con derecho a devolución del gasóleo profesional.

También se incluirá una ayuda de 20 céntimos por litro de gasóleo para uso agrario y una ayuda extraordinaria y temporal por vehículo para los transportistas que no se benefician de la devolución.

Además, se habilitará a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) para recabar información de distribuidores de carburantes con el objetivo de vigilar los precios.

Otra de las medidas es la deducción en el impuesto sobre la renta (IRPF) por obras de mejora de la eficiencia energética de viviendas, así como la prohibición del despido para empresas beneficiarias de ayudas públicas.

Se incorporan también medidas para simplificar y acelerar procedimientos administrativos para energías renovables, para favorecer el despliegue de las instalaciones de almacenamiento y para simplificar el autoconsumo compartido en barrios, municipios y polígonos industriales

Las mismas fuentes detallan que se introduce un programa de apoyo técnico y administrativo para cooperativas energéticas y se prevé la posibilidad de reservar parte de la capacidad en subastas de renovables para proyectos municipales o comunitarios.