El ataque también dejó 89 heridos, entre ellos ocho trabajadores sanitarios, y dañó los servicios de pediatría, maternidad y urgencias del hospital, que ha dejado de estar operativo, denunció el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, en su cuenta oficial en X.
En la guerra civil sudanesa, iniciada hace casi tres años, la OMS ha contabilizado al menos 213 ataques contra instalaciones sanitarias o trabajadores del sector, en los que han muerto 2.036 personas y 720 han resultado heridas.
"Más allá del devastador coste humano, los ataques contra la atención sanitaria tienen consecuencias inmediatas y a largo plazo para comunidades que ya antes necesitaban desesperadamente tanto servicios médicos de emergencia como atención rutinaria", subrayó Tedros.
"Es el momento de rebajar la escalada del conflicto en Sudán y garantizar la protección de civiles, trabajadores sanitarios y personal humanitario", subrayó el director general, quien insistió en que "la atención sanitaria nunca debería ser un objetivo".
La OMS no especificó el presunto autor del ataque en Al Deain, ciudad que, como la mayor parte de Darfur (oeste de Sudán), está actualmente controlada por las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR), en conflicto desde abril de 2023 con el ejército sudanés.
El derecho internacional considera que los ataques a hospitales y otras infraestructuras civiles pueden constituir crímenes de guerra.
