China pone el consumo en el centro de su estrategia económica en un foro de desarrollo

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Pekín, 23 mar (EFE).- Pekín situó el impulso del consumo interno como eje de su estrategia económica durante el Foro de Desarrollo de China 2026, donde autoridades y organismos internacionales coincidieron en la necesidad de reforzar la demanda doméstica, una de las "principales prioridades" del país en la actual fase de crecimiento.

Han Wenxiu, alto cargo de la Oficina de la Comisión Central de Asuntos Financieros y Económicos, aseguró durante la jornada inaugural celebrada este domingo en la capital del país que "aumentar de forma estable la contribución del consumo al crecimiento económico" será también "una de las tareas más difíciles", en medio de desafíos estructurales como el elevado ahorro de los hogares.

En la misma línea, el subdirector gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dan Katz, sostuvo que "las fuerzas del mercado son clave para desbloquear la próxima fase del crecimiento económico de China", de acuerdo a declaraciones recogidas por el diario local The Paper.

Katz abogó por desviar gradualmente recursos desde los subsidios industriales y la inversión en infraestructuras hacia la seguridad social, además de estabilizar el mercado inmobiliario para reforzar la confianza de los hogares.

Por su parte, el vicepresidente del Banco Asiático de Desarrollo (BAD), Scott Morris, advirtió de que cuando las familias ahorran en exceso ante riesgos estructurales, la relajación monetaria "por sí sola" no basta para impulsar la demanda.

El primer ministro chino, Li Qiang, defendió durante la apertura del foro que el proteccionismo "no es una cura para todos los males" y aseguró que China seguirá avanzando en una apertura "de alto nivel", al tiempo que presentó al país como una "piedra angular de certidumbre" y un "puerto de estabilidad" para la economía global.

Li afirmó además que China aplicará plenamente el trato nacional a las empresas extranjeras y facilitará que compañías de todos los países "inviertan y crezcan en China con confianza".

En la misma línea, Han Wenxiu aseguró que Pekín "no persigue deliberadamente un superávit comercial" y prometió ampliar el acceso de la inversión extranjera en servicios.

En este contexto, la presidenta del Nuevo Banco de Desarrollo, Dilma Rousseff, advirtió de que "la guerra va en contra del desarrollo" y subrayó que el crecimiento solo es posible en un entorno de "paz, estabilidad y seguridad", en alusión al impacto de las tensiones internacionales en la economía.

El presidente del gigante digital Alibaba, Joe Tsai, defendió que "el objetivo último" de la inteligencia artificial "no es solo desarrollar modelos de vanguardia, sino promover la adopción generalizada de aplicaciones de IA", y subrayó que el potencial de China reside en la combinación de "manufactura + IA", que permite trasladar estos avances a la economía real.

Tsai afirmó que la expansión de la IA en distintos sectores "creará enormes oportunidades de mercado" y situó su desarrollo en la fase de aplicación como el principal vector de crecimiento en los próximos años.

Por su parte, el ministro chino de Industria, Li Lecheng, abogó por acelerar el desarrollo de sectores del futuro como la inteligencia incorporada, el 6G o la energía avanzada, dentro de una estrategia orientada a reforzar nuevas industrias clave en la competencia tecnológica global.