"Irán ha disparado más de 400 misiles balísticos. Hemos tenido una excelente tasa de éxito. Tenemos alrededor de un 92 % de interceptación exitosa", declaró en una videoconferencia con periodistas el portavoz castrense Nadav Shoshani.
Entre los impactos directos que se conoce provocados por misiles balísticos hay dos ayer en las ciudades sureñas de Dimona y Arad -próximas a una instalación nuclear israelí- y otro anterior en Beit Shemesh, cerca de Jerusalén, que mató a nueve personas.
Del total de 16 muertos en territorio israelí, hay también fallecidos por fragmentos de misiles interceptados y por las pequeñas bombas que desprenden misiles de racimo, así como un fallecido en el 'kibutz' Misgav Am, en el norte, tras un ataque antitanque presuntamente lanzado por Hizbulá contra un vehículo.
Además, 4 mujeres palestinas (entre ellas una embarazada) murieron en Cisjordania ocupada -donde no hay refugios ni sirenas antiaéreas- tras el impacto de fragmentos de otro misil iraní de racimo en la localidad de Beit Awa.
