El progresista esloveno Golob afronta difícil formación de Gobierno tras ajustada victoria

Imagen sin descripción

Zagreb, 23 mar (EFE).- El primer ministro de Eslovenia, el progresista y europeísta, Robert Golob, inició este lunes la compleja labor de lograr apoyos para formar Gobierno, tras obtener su partido, Movimiento Libertad (GS), un escaño de ventaja frente al ultranacionalista SDS en las elecciones legislativas del domingo, marcadas por una presunta injerencia extranjera.

El GS ha sacado apenas 7.700 votos de ventaja al SDS del exprimer ministro Janez Jansa (2004-2008; 2012-2013 y 2020-2022), admirador de Donald Trump, aliado del ultranacionalista húngaro Viktor Orbán y con buenas relaciones con el jefe del Gobierno de Israel, Benjamín Netanyahu.

Los 29 escaños de Golob, doce menos que hace cuatro años, están muy lejos de los 46 que necesitaba para tener mayoría absoluta.

El liberal GS y sus socios de Gobierno, los socialdemócratas (SD) e Izquierda, se quedan con 42 escaños en total, nueve menos que en los comicios de 2022, y no alcanzan la mayoría absoluta ni siquiera sumando a los dos representantes de las minorías italiana y húngara que los apoyaban.

Golob tendrá que buscar un nuevo tipo de coalición, destaca a EFE el politólogo esloveno Alem Maksuti, apuntando hacia el partido centrista Demócratas de Anze Logar, que fue ministro de Exteriores con Jansa y luego se salió de su partido para fundar su propia formación conservadora.

"Movimiento Libertad es un partido 'atrapalotodo' creado hace cuatro años que no tiene plataformas ideológicas que le impidan cooperar con partidos del centro o derecha", destaca el analista.

Considera que para Logar, cuyos Demócratas han ganado siete escaños, una coalición con GS representaría una buena oportunidad de distanciarse definitivamente del radicalismo de Jansa y abrirse camino como futuro líder conservador moderado.

"Si es inteligente, se desvinculará de ese modelo político cancerígeno. En cambio, si tiene un previo acuerdo con Jansa, como algunos dicen, entonces posibilitará un nuevo Gobierno a su antiguo jefe; pero eso sería su fin político", opina Maksuti.

También entran en el Parlamento el democristiano Nueva Eslovenia (nueve escaños), un partido que tradicionalmente se alineaba con Jansa, y Resni.ca (Verdad), que se estrena en el Parlamento esloveno con seis representantes.

Aunque su líder ha jurado que nunca se aliará con Jansa, su programa soberanista y euroescéptico lo sitúa muy lejos de Golob.

Maksuti destaca que una coalición con alguno de estos partidos sería posible sólo si Golob no insiste en mantener en la coalición a Izquierda, también con seis escaños, o bien logra suavizar su programa radicalmente antineoliberal.

Golob ya anunció anoche que desea incluir en su nuevo Gobierno "a todas las fuerzas democráticas en el Parlamento", aunque reconoció que eso supondrá "negociaciones difíciles".

"Creo que no habrá mayores cambios de la política internacional en términos generales. Eslovenia seguirá con su apoyo a Ucrania, la condena de la agresión de Rusia y del genocidio en Palestina, y estará plenamente del lado de la Unión Europea", señala Maksuti en el supuesto de que Golob logre formar un nuevo Ejecutivo.

El analista destacó que en el caso, menos probable, de que Jansa sea quien lidere una coalición, Eslovenia chocará aún más con Bruselas que durante su tercer mandato (2020-2022), y seguiría las políticas de Trump y de Orbán.

Mientras Jansa inició la campaña electoral con una leve ventaja en los sondeos, en la recta final se produjo un viraje a favor de Golob después de que el servicio de inteligencia confirmara una operación de desinformación orquestada por exagentes de inteligencia israelíes con presuntos vínculos con Jansa.

El escándalo estalló tras la difusión de grabaciones secretas que apuntaban a presuntos casos de corrupción y clientelismo en el entorno del Gobierno, que posteriormente fueron atribuidas a una operación encubierta de cara a las elecciones realizada por la compañía privada israelí de espionaje Black Cube.

Jansa pidió responsabilidad judicial de "la mafia de la izquierda", mientras Golob buscó convertir la votación en un plebiscito sobre la soberanía nacional y la defensa de la democracia frente a injerencias y campañas sucias.

Si reúne una coalición mayoritaria, Golob será el primer jefe de Gobierno esloveno en lograr repetir consecutivamente dos plenos mandatos desde la independencia del país (1991), que desde 2004 forma parte de la Unión Europea y de la OTAN.