Expira la tregua entre Afganistán y Pakistán bajo la amenaza de una nueva respuesta armada

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Islamabad/Kabul, 23 mar (EFE).- El alto el fuego entre Afganistán y Pakistán expira la medianoche de este lunes, poniendo fin a una tregua de cinco días, en medio de denuncias cruzadas por violaciones del cese de hostilidades y la incertidumbre sobre la reanudación de los combates en la frontera.

La pausa temporal, que entró en vigor a la medianoche del pasado 18 de marzo y concluye a las 00:00 de este martes (a las 19:00 GMT), fue posible gracias a la mediación de Arabia Saudí, Catar y Turquía.

Aunque el Gobierno paquistaní justificó el cese de los ataques como un gesto de "buena voluntad" por la proximidad del Eid al-Fitr (fin del Ramadán), Islamabad advirtió que su operación militar se reanudaría con "fuerza renovada" ante cualquier ataque transfronterizo o incidente terrorista detectado durante la tregua.

Pese al compromiso diplomático, portavoces talibanes denunciaron este lunes fuego intermitente de morteros desde territorio paquistaní durante las últimas 72 horas.

Según fuentes de Kabul, estos incidentes habrían causado la muerte de al menos tres civiles, entre ellos una mujer y un menor de cuatro años, lo que pone en entredicho el cumplimiento íntegro del pacto.

El Ejército paquistaní, que hoy celebra el Día de Pakistán bajo medidas de seguridad, ha mantenido un silencio oficial en los últimos tres días, tras insistir inicialmente en que sus ataques fueron "altamente precisos" contra bases del grupo insurgente TTP (los talibanes paquistaníes).

Ambas naciones advirtieron al aceptar el pacto de que cualquier agresión contra su territorio o sus ciudadanos recibirá una respuesta armada inmediata.

La tregua se gestó como una medida de urgencia tras el bombardeo paquistaní del 16 de marzo contra un hospital de rehabilitación en Kabul.

Mientras las autoridades talibanes sitúan la cifra de muertos en 411, la misión de la ONU en Afganistán (UNAMA) ha confirmado ya de forma independiente 143 fallecidos, advirtiendo de que el recuento seguirá aumentando a medida que avance la verificación en el terreno.

Este ataque generó una oleada de condenas por parte de la ONU, la Unión Europea y las potencias regionales, que han redoblado la presión sobre Islamabad para evitar una guerra abierta en el sur de Asia.

Esta es la segunda desescalada que expira sin un acuerdo de paz duradero en menos de seis meses, tras el fracaso de un proceso similar el pasado octubre bajo la mediación de Doha y Ankara.

Ambas naciones mantienen reforzada su presencia militar en la frontera desde el inicio de las hostilidades el pasado 26 de febrero.