La mesa de la Cámara de los Diputados ha fijado el próximo martes como fecha para que el proyecto de ley empiece a estudiarse en la Comisión de Asuntos Constitucionales, así como otras ocho propuestas presentadas por otros grupos y por la oposición de centro-izquierda.
La redacción de una nueva ley electoral es otra de las prioridades del Gobierno de la ultraderechista Meloni para el último tramo de su legislatura, que concluirá previsiblemente en el verano de 2027.
Sin embargo, había sido pospuesta en varias ocasiones hasta después del referéndum al que ha sometido su reforma constitucional de la magistratura.
La consulta concluyó este lunes con la derrota de Meloni, agravada además con una inesperada y alta participación, y el triunfo de la oposición de centro e izquierda que se oponía a la reforma.
Ahora, solo un día después del batacazo, se ha conseguido fijar el inicio de la tramitación de la ley electoral, después de que así lo haya requerido el diputado Nazario Pagano, de la conservadora Forza Italia, socia de la coalición gubernamental.
El proyecto de ley electoral fue presentado en el Parlamento el 26 de febrero con el objetivo de modificar las reglas vigentes, en concreto el texto conocido como 'Rosatellum' y aplicado desde 2017, cuando gobernaba el socialdemócrata Paolo Gentiloni.
La propuesta de Meloni prevé cambiar las circunscripciones uninominales, donde resulta elegido el candidato más votado en cada distrito, por un sistema proporcional, que suele favorecer a las coaliciones, además de introducir un "premio" en escaños a la lista que supere el 40 % de los votos para favorecer la gobernabilidad.
Aunque los gobiernos de Italia cambian frecuentemente las reglas el juego electoral -solo en la última década ha habido tres reformas-, la decisión de acelerar la tramitación ha irritado a la oposición, que lo ve como un movimiento de oportunismo político.
"La derecha ha debido de hacer un profundo análisis de la votación del referéndum si su primera reacción a su derrota ha sido cambiar la ley electoral", ha ironizado la diputada del Partido Demócrata (PD) Marco Serracino, para quien las prioridades deberían ser aumentar los salarios o reducir las listas de espera en la sanidad.
El diputado de Más Europa Riccardo Magi ha tachado de "surrealista" que el Gobierno "tras la derrota en el referéndum constitucional decida acelerar la reforma de la ley electoral".
"Es un hecho grave y pésimo. Haremos una oposición dura e intransigente", prometió.
