La liberación a partir del 1 de abril y por un periodo de seis meses ha sido adoptada en la comisión principal del Hemiciclo con la mayoría requerida de dos tercios de los votos, informó el Parlamento en un comunicado.
Además de los diputados de la coalición tripartita en el poder, conservadores, socialdemócratas y liberales, votaron a favor los del ecologista 'Los Verdes', siendo el mayor partido, el opositor y ultranacionalista FPÖ, el único que se opuso.
El volumen, equivalente a unos 2,3 millones de barriles, se ofrecerá a precios de mercado al consorcio energético OMV, operador de la única refinería de la república alpina, con el compromiso de que el combustible producido a partir de ese crudo liberado deberá venderse exclusivamente en Austria.
Actualmente, Austria tiene llenas sus reservas estratégicas de petróleo, de forma que alcanzarían para cubrir 90 días de consumo nacional, un nivel que se reduciría en 11 días si se utiliza todo el petróleo puesto a disposición.
Se prevé una liberación en varias fases. La primera es una oferta a OMV de 65.000 toneladas en abril.
Austria optó por ofrecer crudo y no productos refinados almacenados para casos de emergencia, al considerar que está "mejor preparada hoy que en 2022 (cuando el inicio de la invasión rusa de Ucrania desató otra crisis energética)", afirmó el ministro de Economía, el conservador Wolfgang Hattmannsdorfer, ante los parlamentarios.
Tras subrayar que la seguridad del suministro energético es "prioridad absoluta", el titular consideró, no obstante, que en estos momentos aún hay tiempo para procesar el crudo con el fin de elaborar productos refinados, como la gasolina y el diésel.
