El texto, aprobado sin necesidad de voto, condenó asimismo las acciones y amenazas de Irán "encaminadas a cerrar, obstruir o interferir la navegación internacional" a través del estrecho de Ormuz.
La resolución pide que Irán indemnice a las víctimas de sus ataques a los siete países, y expresa su preocupación por las agresiones a Estados no involucrados en un conflicto.
Pese a la aprobación sin voto, algunos de los 47 países miembros del Consejo, como Cuba o Colombia, criticaron un texto que no menciona las agresiones en el mismo conflicto de Israel y Estados Unidos.
La delegación iraní consideró la resolución "sesgada e incompleta", y aseguró que con ella "se corre el riesgo de exacerbar las tensiones".
El texto se adoptó tras un debate urgente en el Consejo solicitado por Bahréin en nombre de otros países árabes afectados por los ataques de Irán, en el que delegaciones como Catar o Arabia Saudí señalaron que las acciones iraníes "eran incompatibles con las buenas relaciones entre países vecinos".
"Atacar un Estado que no es parte de un conflicto y que no ha permitido que su territorio se use para las hostilidades es una grave violación del derecho internacional", afirmó Catar, mientras Emiratos Árabes Unidos recordó que en 26 días de conflicto han interceptado más de 2.000 misiles balísticos y drones iraníes.
Países de la Unión Europea como Francia o Reino Unido condenaron los ataques de Irán, y aunque España también se sumó a las críticas pidió no olvidar que se producen en un contexto de guerra regional "con violaciones masivas de los derechos humanos en Gaza, Cisjordania o Líbano".
China subrayó por su parte que la guerra fue iniciada por Estados Unidos e Israel sin autorización del Consejo de Seguridad, en grave violación de los derechos humanos.
El gigante asiático y Cuba, como miembros del Consejo y a petición de Irán, han logrado que el viernes se celebre un segundo debate urgente, en ese caso centrado en "ataques a la educación" como el perpetrado contra la escuela iraní de Minab, en el sur de Irán, que causó unos 160 muertos, en su mayoría niñas.
