Esta situación ocasionó que el Gobierno de Canarias declarase ayer la emergencia en Tenerife y Gran Canaria y a solicitar la intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME) en ambas islas, donde anoche se contabilizaron 42 incidencias, la mayoría en Tenerife, relacionadas con crecidas de barrancos, acumulaciones de agua, incidentes en carreteras, problemas eléctricos y desprendimientos, sin que se hayan registrado daños personales.
Sin embargo, este miércoles el Gobierno de Canarias ha decidido bajar de emergencia a alerta por lluvias en Tenerife y en Gran Canaria previsiblemente se rebajará a lo largo del día tras la mejora de las condiciones meteorológicas, según ha informado a EFE el viceconsejero de Emergencias y Aguas del Gobierno de Canarias, Marcos Lorenzo Martín.
En estos momentos Gran Canaria sigue en emergencia, mientras que Tenerife, La Palma, La Gomera y El Hierro se encuentran en alerta por lluvias, y Lanzarote y Fuerteventura en prealerta por el mismo motivo.
Entre las incidencias más destacadas en Gran Canaria se encuentran las inundaciones en Bañaderos, en la costa del municipio de Arucas, y zonas aledañas, donde llegaron a caer 153 litros por metro cuadrado en muy poco tiempo, lo que precisamente motivó que el Cabildo solicitara la ayuda de la UME.
Actualmente hay 24 presas de Gran Canaria que están aliviando o están rebosando, un agua que llega a los cauces de los barrancos y provoca una mayor escorrentía, lo que también coloca a esta isla en una situación de riesgo, a lo que se suman los desprendimientos que pueden producirse después de que terminen las lluvias.
En Tenerife fue a última hora de ayer cuando se decretó el nivel 2 de emergencia y se solicitó la intervención de la UME después de que la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) elevara a aviso rojo por lluvias la situación en Santa Cruz de Tenerife, que después amplió a toda la zona norte de la isla.
Ante esta situación, el Gobierno regional envió a los teléfonos móviles de la zona un ES ALERT advirtiendo de la peligrosidad de las lluvias, que provocaron inundaciones en Puerto de la Cruz y otros municipios del norte.
Este miércoles, los avisos de la Aemet por lluvias se han rebajado en Canarias, donde no hay que lamentar daños personales por el paso de la borrasca, que esperan que "se pueda ir alejando" a lo largo del día, lo que permitirá recuperar la normalidad y "empezar a rehabilitar y corregir los daños", según ha afirmado el presidente de Canarias, Fernando Clavijo.
La borrasa Therese, "histórica" según la Agencia Estatal de Metereología (Aemet) por su persistencia, abandonará Canarias este miércoles, cuando a partir de las 18.00 horas se prevé que ya no quede ningún aviso activo por lluvias, aunque podría haber precipitaciones hasta el sábado.
