El plan fue respaldado mayoritariamente por las dos fuerzas políticas que forman el Gobierno (Partido Socialista Obrero Español y Sumar) y otras de izquierda y nacionalistas e independentistas vascos y catalanes, mientras que Podemos y la oposición conservadora (Partido Popular) se abstuvieron, y la extrema derecha votó en contra.
El Gobierno lo aprobó el viernes pasado con un decreto ley, una figura legislativa justificada por razones de urgencia que requiere la convalidación posterior de la Cámara Baja para que su validez se mantenga después de que entrara en vigor el domingo pasado.
El ministro español de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, argumentó hoy que se trata de un paquete "completo" y "el más ambicioso aprobado hasta la fecha en la Unión Europea". Lo resumió en dos palabras: "proteger y preparar", ya que responde a la urgencia del momento, pero también prepara al país "redoblando" la apuesta por la "soberanía energética".
El Partido Popular (PP), el mayoritario de la oposición, justificó la abstención por considerar el plan "insuficiente" y tardío, además de exigir la deflactación del impuesto de la renta para compensar los efectos de la inflación.
Entre otras medidas contempladas en el plan, se aplica una reducción del impuesto sobre el valor añadido (IVA) de los carburantes al 10 %. Esto permitirá ahorrar hasta 30 céntimos de euro por litro en función del combustible.
Cuando sean transportistas, agricultores, ganaderos y pescadores, se prevé una bonificación directa de 20 céntimos de euro por litro; y una ayuda para la compra de fertilizantes.
El plan también reduce en un 60 % los impuestos de la electricidad en general, incluida la suspensión del impuesto de producción de energía eléctrica -del 7 %, que pagan las compañías eléctricas- y la reducción del impuesto especial sobre electricidad (IEE), al que hace frente el consumidor, que pasa del 5,11 % al 0,5 %.
Asimismo, baja el IVA del gas natural, los pélet y la leña del tipo general (21 %) al reducido (10 %), y se congela el precio del butano y del propano.
El plan bonifica en un 80 % los peajes eléctricos para las industrias más expuestas.
Este plan de 80 medidas va a beneficiar directamente a 20 millones de hogares y tres millones de empresas, según el Gobierno.
El decreto se tramitará posteriormente como proyecto de ley para que los grupos parlamentarios puedan proponer enmiendas.
