La crisis energética que sufre la isla desde mediados de 2024 se ha agravada desde enero por el bloqueo petrolero de EE.UU. Hasta la fecha, el mayor apagón se registró el pasado 6 de marzo (68 %) y sólo durante la semana pasada se produjeron dos desconexiones totales.
La UNE, adscrita al Ministerio cubano de Energía y Minas, prevé para el horario de mayor demanda de esta jornada, en la tarde-noche, una capacidad de generación de 1.045 megavatios (MW) y una demanda máxima de 3.000 MW.
El déficit -la diferencia entre oferta y demanda- llegará a los 1.955 MW y la afectación estimada -lo que se desconectará realmente para evitar apagones desordenados- será de 1.985 MW, informó la UNE.
En esta jornada, diez de las 16 unidades de generación termoeléctrica del país no están operativas por averías o trabajos de mantenimiento. Estos problemas no están ligados a la medida de presión impuesta por Washington desde enero.
Las obsoletas centrales termoeléctricas de Cuba (responsables del 40 % del mix energético) fueron construidas en su mayoría durante las décadas 60 y 70 del siglo pasado y sufren un déficit crónico de inversiones y mantenimientos. Trabajan muy por debajo de su potencial y registran frecuentes averías.
Otro 40 % del mix estaba a cargo de los motores de generación, pero esta fuente de energía, que precisa diésel y fueloil, está parada desde enero por el bloqueo petrolero de EE.UU. No obstante, Cuba tenía ya dificultades con estos equipos desde hacía más de un año por la falta de divisas para importar combustibles.
El Gobierno cubano ha denunciado reiteradamente el impacto de las sanciones estadounidenses y acusa a Washington de "asfixia energética".
Un informe del centro de investigación estadounidense Cuba Study Group (CSG) publicado este martes señala que el Sistema Energético Nacional (SEN) precisa al menos 6.612 millones de dólares (5.705 millones de euros) solamente para sanear su capacidad de generación eléctrica.
Los apagones lastran la economía, que se ha contraído más de un 15 % desde 2020, según cifras oficiales. Además, han sido el detonante de las principales protestas de los últimos años, desde el estallido social del 11 de julio de 2021 a las registradas en los últimos días en La Habana y Morón.
