"No es periodismo de investigación que alguien entregue el número de teléfono de un ministro a un servicio secreto extranjero para que pueda ser intervenido y para luego recibir la grabación. Esto es espionaje", sostuvo este jueves en declaraciones a la prensa el ministro de Gobernación, Gergely Gulyás.
El ministro húngaro no ofreció ningún dato sobre para qué Estado espía o cooperaría supuestamente el reportero.
El periodista denunciado, Szabolcs Panyi, especializado en seguridad nacional e inteligencia, ha publicado diversas investigaciones sobre la influencia rusa en Hungría y la relación entre Moscú y el ministro de Exteriores húngaro, Péter Szijjártó.
La última de estas informaciones, publicada hace unos días, es sobre una llamada de 2020 en la que Szijjártó pidió a su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, apoyo para un aliado político en Eslovaquia, lo que mostraría la coordinación entre Budapest y Moscú en asuntos internacionales.
La denuncia del Gobierno húngaro se produce tras la filtración de una grabación secreta difundida esta semana en medios afines al Ejecutivo de Orbán en la que se escucha a Panyi hablando con una fuente sin identificar sobre la verificación de un número de teléfono atribuido a Szijjártó dentro de una investigación sobre sus contactos con Lavrov.
Panyi niega las acusaciones y uno de los medios para los que trabaja, VSquare, ha denunciado que el Gobierno húngaro recurre a "tácticas autoritarias" para desacreditarle.
"Acusar a periodistas de investigación de espionaje es algo inédito en el siglo XXI para un Estado miembro de la Unión Europea. Esto es algo más propio de la Rusia de Putin, Bielorrusia y regímenes similares", escribió el periodista en las redes sociales.
La filtración se produce poco después de que el diario The Washington Post, citando a varios responsables de seguridad europeos, informase de que Szijjártó mantenía contactos regulares con Lavrov durante pausas en las reuniones de la UE para trasladarle información sobre las discusiones ministeriales.
El ministro húngaro ha rechazado estas informaciones, aunque ha reconocido que habla con Lavrov antes y después de los encuentros de ministros de Exteriores de la UE sobre la agenda y las decisiones adoptadas porque eso es "parte de la diplomacia".
"Coordino antes y después de las reuniones de los ministros de Exteriores sobre las decisiones tomadas o que se están por tomar con las personas que son importantes para los intereses húngaros", explicó Szijjártó.
Una investigación internacional reveló en 2021 que Panyi fue espiado con el software Pegasus, una herramienta capaz de infiltrarse en teléfonos para extraer datos y activar micrófonos y cámaras y cuyo uso está reservado a Estados.
El Instituto Internacional de Prensa (IPI) expresó su "profunda preocupación" por la denuncia y afirmó que la acusación contra Panyi "supone una clara intensificación de la presión contra los medios independientes de cara a las elecciones del 12 de abril".
"¡No toquen a los periodistas de investigación!", demandó la Federación Húngara de Periodistas (Múosz) en un comunicado, añadiendo que el Gobierno "quiere mandar a Panyi a la cárcel".
Hungría afronta unas decisivas elecciones el 12 de abril, en las que el ultranacionalista Viktor Orbán, por primera vez desde su regreso al poder en 2010, se encuentra claramente detrás en las encuestasy con posibilidades de perder el poder.
