La OCDE recorta su previsión de crecimiento de Argentina al 2,8 % en 2026 y 3,5 % en 2027

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París, 26 mar (EFE).- La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ha revisado a la baja sus previsiones sobre el crecimiento de la economía argentina al 2,8 % este año, dos décimas menos de lo que había estimado en diciembre, y al 3,5 % en 2027, cuatro décimas menos.

La corrección a la baja de las expectativas para Argentina el año próximo es la más importante en términos relativos de todos los países del G20 que aparecen en el informe interino de Perspectivas publicado este jueves por la OCDE, y que integra el impacto de la guerra en Oriente Medio a partir de un escenario de base, con una hipótesis técnica a partir de la situación en fecha del pasado día 20.

A partir de ese escenario, que contempla un precio del barril de brent un 40 % superior al que había contemplado en su precedente informe de diciembre y un precio del gas en Europa un 60 % superior, sus autores mantienen sin cambios sus proyecciones para la economía global este año, con una progresión de la actividad del 2,9 % y esperan una corrección a la baja mínima de una décima para 2027, en el 3 %.

Como para el grueso de los miembros del G20, esperan que la escalada del precio del petróleo y del gas supondrá una inflación mayor que la anticipada también para Argentina, aunque en su caso eso no impedirá que esa tasa siga disminuyendo.

En concreto, anticipan que después de una inflación media del 41,9 % en 2025, este año se quedará en el 31,3 %, lo que significa 13,7 puntos porcentuales más de lo augurado hace tres meses.

En 2027, esa inflación se quedará en el 14,1 %, es decir 4,1 puntos porcentuales más de lo apuntado en diciembre. Si eso se cumple, Argentina dejará ser tras muchos años el miembro del G20 con la inflación más elevada, superada por Turquía, con un 16,9 %.

Ante el alto grado de incertidumbre sobre la duración y el desenlace del conflicto en Oriente Medio, junto al escenario de referencia, la OCDE ha elaborado otros dos alternativos, uno favorable, y otro desfavorable.

Este último contempla un precio del petróleo un 26 % superior el primer año al contemplado en el escenario de base y un 17 % en el caso del gas, lo que supondría una corrección a la baja de la producción mundial en alrededor del 0,5 %.