La oposición italiana entra en "modo campaña" y busca fórmulas de unidad frente a Meloni

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Roma, 26 mar (EFE).- La oposición italiana ha entrado en "modo campaña" y busca fórmulas de unidad de cara a las generales de 2027, animada por la derrota de Giorgia Meloni en el reciente referéndum de la reforma judicial y la crisis que ha provocado en su Gobierno.

"En Italia ya existe una mayoría alternativa a la derecha, ahora nos corresponde a los progresistas trabajar para convertirla en una mayoría política", ha señalado Elly Schlein, la secretaria general del Partido Democrático (PD) y principal líder de la oposición.

A su juicio, la "extraordinaria victoria del 'no'" en el referéndum del pasado domingo ha debilitado a Meloni, que dirige un Gobierno "en profunda crisis" tras las dimisiones de varios altos cargos, entre ellos la ministra de Turismo, Daniela Santanchè.

Ya en la tarde del lunes, cuando se conocieron los resultados de la consulta sobre la reforma judicial, varios líderes opositores sugirieron la necesidad de afianzar una coalición a nivel nacional con la vista puesta en las elecciones generales.

La duda es la fórmula que utilizarán los progresistas para elegir al candidato que haga frente a Meloni. Hay, al menos, dos maneras posibles: elegir al líder que obtenga más votos en las generales (como pactaron los partidos de la derecha en los últimos comicios) o celebrar primarias si se conforma previamente un frente común.

En cualquier caso, Schlein es optimista: "No partimos de cero con nuestros aliados. Nos pondremos de acuerdo, hay más cosas que nos unen que las que nos dividen", dijo la líder opositora en una comparecencia en la víspera, aludiendo al hecho de que los opositores ya concurrieron juntos en varias regiones.

Respecto a otros líderes de partidos progresistas, el presidente del Movimiento Cinco Estrellas, Giusseppe Conte, parece dispuesto a concurrir a unas primarias de "campo largo", en expresión italiana, y la centrista Italia Viva de Matteo Renzi presentaría también candidatura si esa fuera la fórmula.

Y mientras la oposición prepara su contraataque, este jueves continuaban las réplicas del terremoto político que provocó el fracaso de la reforma judicial en las urnas y cuyas primeras víctimas han sido la ministra de Turismo y dos altos cargos del Ministerio de Justicia.

El turno le ha llegado hoy a la berlusconiana Forza Italia (FI), miembro de la coalición gubernamental de Meloni y que había sido uno de los más activos defensores de la reforma fracasada en referéndum.

El primer movimiento ha sido relevar a uno de sus hombres fuertes: Maurizio Gasparri, que deja su cargo como jefe de grupo en el Senado.

Catorce de los 20 senadores de FI han pedido la dimisión de Gasparri para iniciar una renovación del liderazgo del grupo parlamentario tras la derrota del referéndum, solicitud plasmada en una carta enviada al secretario del partido, Antonio Tajani, quien es vicepresidente del Gobierno y ministro de Asuntos Exteriores.

El movimiento llega en una jornada en la que Tajani está en París participando en la reunión de ministros de Exteriores del G7.

Medios italianos como el 'Corriere della Sera' destacan que el resultado del referéndum fue "muy decepcionante" para Forza Italia por la victoria del "no" en regiones gobernadas por este partido, lo que ha llevado incluso a la familia Berlusconi a pedir "análisis exhaustivos y cambios inmediatos".

Y en medio de este panorama, quien apenas se ha dejado ver esta semana es Giorgia Meloni: al margen de su visita ayer a Argelia para asegurar más suministro de gas para Italia y del vídeomensaje en la red social X en la tarde del lunes tras los resultados del referéndum no se la ha visto en ningún otro acto público.