El líder progresista afirmó que su Gobierno seguirá buscando acuerdos con otros países que cuentan con una industria farmacéutica fuerte, entre los que mencionó a India, China y Corea del Sur, para tener acceso a la tecnología y pasar a producir en el país lo que actualmente se importa.
"Vamos a viajar a donde tengamos que viajar para poder acordar la transferencia de tecnología y producir las medicinas aquí como forma de garantizar la soberanía nacional", dijo.
Lula animó a la industria farmacéutica a seguir invirtiendo en Brasil en la visita que hizo este jueves a la planta en la ciudad de Anápolis en la que la empresa Brainfarma comenzará a producir este año escopolamina, principio activo de la buscapina.
Mediante una inversión de 250 millones de reales (47,7 millones de dólares o 41,3 millones de euros), en parte financiada con créditos públicos, Brainfarma puso en marcha un proyecto para convertir a Brasil en el primer fabricante de escopolamina en América Latina y en el mayor productor mundial de este producto.
El proyecto busca convertir a Brasil en uno de los mayores abastecedores mundiales de un insumo farmacéutico de alto valor agregado con exportaciones a Europa, México, Oriente Medio y Asia, según la farmacéutica controlada por el grupo brasileño Hypera.
El ministro brasileño de Salud, Alexandre Padilha, que acompañó a Lula en la visita, afirmó que el proyecto garantiza el abastecimiento nacional de una medicina ampliamente usada en Brasil en momentos en que el laboratorio alemán responsable por el 70 % de su oferta amenaza con suspender su fabricación a partir de este año.
"Brasil continúa comprando muchos de los insumos de la industria de la salud en otros países, eso significa depender de la importación, del cambio y de las crisis internacionales. Por eso lanzamos una política para incentivar la producción en el país de todas esas medicinas", afirmó Padilha.
El vicepresidente brasileño y ministro de Industria y Comercio, Geraldo Alckmin, aseguró que Brasil importa cerca del 60 % de los insumos y materias primas demandadas por su industria de salud, lo que deja al país vulnerable a cualquier crisis internacional.
Para poder producir la escopolamina, Brainfarma introdujo en Brasil el cultivo de la planta Duboisia, de la que se extrae este principio activo.
Su fábrica en Anápolis tendrá capacidad para producir 30 toneladas anuales de escopolamina, que equivalen a unos 150 millones de comprimidos.
