"Es un juego de poder", denuncia un sacerdote sobre la clausura israelí del Santo Sepulcro

Imagen sin descripción

Jerusalén, 28 mar (EFE) .- La Policía israelí impidió este domingo a la máxima autoridad católica en Tierra Santa, el cardenal Pierbattista Pizzaballa, oficiar -sin público- la tradicional misa del Domingo de Ramos en la Basílica del Santo Sepulcro, un hecho inaudito, que un prelado greco-ortodoxo consideró que forma parte de "un juego de poder".

"Por primera vez en siglos, se impidió a los jefes de la Iglesia celebrar la misa del Domingo de Ramos en la iglesia del Santo Sepulcro", denunció en un comunicado el Patriarcado Latino de Jerusalén.

"Es un juego de poder. Es un símbolo", dijo a EFE en la ocupada militarmente Ciudad Vieja de Jerusalén, a escasos metros del Santo Sepulcro, un obispo de la Iglesia Greco-ortodoxa, que prefirió no dar su nombre.

El obispo aseguró no entender porqué más de un centenar de fieles habían podido congregarse, esa misma mañana, en una misa celebrada en la Iglesia de San Salvador de la Ciudad Vieja -a la que también acudió EFE-, pero las puertas del Santo Sepulcro debían permanecer cerradas.

"Ni durante la pandemia (de Covid) sucedió algo similar", dijo este obispo, mostrando en su teléfono móvil imágenes de la celebración del ritual del Fuego Sagrado en abril de 2020, cuando se permitió a un máximo de 15 personas en la Basílica en un evento que suele ser multitudinario.

Los agentes detuvieron a Pizzaballa junto al Custodio de Tierra Santa, Francesco Ielpo, cuando iban de camino al Santo Sepulcro "de forma privada y sin ningún rastro de procesión o acto ceremonial", detalla el texto.

Ambos se disponían a celebrar una misa sin fieles, a fin de respetar las restricciones que limitan las congregaciones a un máximo de 50 personas en aquellos lugares próximos a una zona protegida o búnker, como medida de seguridad por la guerra contra Irán.

"La Policía israelí, en un comunicado, dijo que anoche recibió y revisó la solicitud de Pizzaballa, pero que no pudo aprobarla ya que la ausencia de búnkeres y refugios en la Ciudad Vieja "representa un peligro real para la vida humana" de producirse un ataque con misiles.

"La Ciudad Vieja y los lugares sagrados son un área compleja que no permite la entrada de vehículos grandes de emergencia y rescate, lo cual es un desafío para las fuerzas", añade el texto.

Desde el inicio de la guerra, el pasado 28 de febrero, Israel tampoco ha dejado a los musulmanes rezar en la Explanada de las Mezquitas el mes sagrado de Ramadán, y ha limitado también el rezo judío en el Muro de las Lamentaciones.

El Gobierno italiano consideró hoy el veto a Pizzaballa como "una ofensa", según un comunicado, no sólo para los creyentes sino para "toda comunidad que reconozca la libertad religiosa"; mientras que su ministro de Exteriores, Antonio Tajani, anunció que convocará mañana al embajador de Israel en Roma para pedirle explicaciones.

Siguiendo el 'status quo', existente desde hace siglos, en la Basílica del Santo Sepulcro las comunidades religiosas que tienen presencia son la Iglesia católica romana, la Griega ortodoxa, la apostólica armenia o la copta; pero también la siríaca y, en la parte superior, la ortodoxa etíope.