Un comunicado militar afirma que, durante los últimos días, "el régimen iraní había comenzado a reubicar sus centros de mando en unidades móviles, después de que la mayoría de ellos fueran atacados por las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) durante el último mes".
Según la nota castrense, los cazas israelíes habrían destruido varios de estos centros de mando temporales, "incluyendo a los comandantes que operaban en ellos", durante esta última oleada de bombardeos.
Además, el Ejército israelí sostiene que sus ataques también tuvieron como objetivo infraestructuras pertenecientes a la industria de producción de armas iraní, habiendo atacado, según afirma, "decenas de depósitos y plantas de armamento".
Se desconoce la cifra total de fallecidos en la República Islámica por los ataques de Israel y Estados Unidos, ya que sus autoridades no actualizan el recuento oficial desde principios de marzo, cuando los situaron en 1.230.
Según la ONG opositora HRANA, con sede en Estados Unidos, en los primeros 24 días de guerra murieron al menos 3.268 personas, entre ellas 1.443 civiles.
La represalia iraní contra territorio israelí ha matado, contando dos muertos por Hizbulá, a un total de 18 personas. También, cuatro mujeres palestinas fallecieron tras el impacto de un ataque iraní en Cisjordania ocupada, donde no hay refugios o sirenas.
Además, un hombre falleció en el norte de Israel tras ser alcanzado, por error, por fuego israelí, según esclareció una investigación castrense.
