"Excluir arbitrariamente el cuero generaría una importante incoherencia normativa: la carne de una vaca criada en tierras deforestadas estaría prohibida, mientras que la piel de ese mismo animal podría venderse libremente en el mercado único", señala la coalición en una carta enviada a la Comisión Europea.
El Ejecutivo comunitario debe publicar pronto la lista definitiva de aplicación de productos incluidos en la "histórica" normativa, concebida para impedir que el consumo europeo de productos como el ganado, el cacao, el café o la madera contribuya a la destrucción de bosques.
En la misiva, organizaciones como Greenpeace, Global Witness, Human Rights Watch o Mighty Earth piden a Bruselas que base su análisis en "datos científicos y en el impacto medioambiental".
"La expansión de los pastos para ganado fue responsable del 42 % de la deforestación mundial impulsada por la agricultura entre 2001 y 2022, transformando una superficie forestal del tamaño de España", afirman a partir de un artículo científico publicado el pasado febrero en la revista Nature.
Los firmantes, entre los que se cuentan organizaciones brasileñas como Articulação dos Povos Indígenas do Brasil (APIB), Instituto Sociedade, População e Natureza (ISPN) o Repórter Brasil, subrayan que la Amazonía, y Brasil en particular, se verían profundamente afectados.
"La mayor parte de la deforestación impulsada por la ganadería se produce a costa de la selva amazónica, y la expansión ganadera solo en Brasil representó aproximadamente una cuarta parte de toda la deforestación mundial impulsada por la agricultura durante ese mismo periodo", señalan.
La coalición sostiene además que investigaciones recientes han documentado la exposición de las cadenas de suministro de cuero de la UE a la deforestación, la delincuencia y los abusos de derechos humanos en la región amazónica, incluida la deforestación ilegal en territorios indígenas y áreas protegidas.
Las ONG agregan que el mercado comunitario tiene una gran capacidad de influencia, especialmente en Brasil, donde el cuero representa un tercio de los productos bovinos incluidos en el reglamento que la UE importa desde Brasil.
Italia concentra el 60 % de esas compras, que en 2024 alcanzaron un valor aproximado de 240 millones de euros.
"Mantener el acceso al mercado europeo constituye un importante incentivo para que el sector ganadero brasileño avance hacia prácticas más sostenibles", apuntan.
Las organizaciones rechazan "las afirmaciones de la industria del cuero de que no es posible rastrear las pieles bovinas".
Aprobada en 2023 como uno de los estandartes del Pacto Verde Europeo para impedir que el consumo europeo de ciertas materias primas y su derivados contribuya a la destrucción de bosques, la ley contra la deforestación importada se ha ido retrasando y diluyendo desde entonces.
Está previsto que entre en vigor en diciembre de 2026, dos años después del calendario inicialmente aprobado, y contiene ahora una cláusula de revisión que podría limitar su alcance.
